miércoles, 20 de septiembre de 2017

La ciencia del lenguaje


La ciencia del lenguaje


       La Filología, aún basándose en textos que pueden tener también interés lingüístico, se ocupa, en general, de hechos de historia, especialmente antigua y especialmente social y cultural (literaria), mientras que la Lingüística se ocupa de hechos de lengua o, más bien, de lenguaje según  Coseriu. Otros identifican Filología y Lingüística (Vossler). Para Saussure la Lingüística es una parte de la Semiología, la ciencia general de los signos de la comunicación.  La Filosofía del Lenguaje se fundamenta en una concepción filosófica determinada que no tiene ninguna finalidad descriptiva. La Lingüística General, en cambio, se mueve en la dirección contraria. Parte de los fenómenos lingüísticos concretos y trata de establecer sus características generales. Muchos lingüistas  prefieren llamar a la Lingüística General Lingüística Teórica o Teoría del Lenguaje.

     La Lingüística como disciplina es relativamente moderna, finales del siglo XVIII y principios del XIX, puesto que los dos siglos anteriores se seguía la Gramática de Port-Royal. La renovación de los estudios lingüísticos se inicia con el descubrimiento del Sánscrito y la Lingüística Comparada (los neogramáticos de la universidad de Leipzig que proclamaban que la Lingüística es una ciencia histórica).En Berlín Wilhelm Von Humbolt concebía el lenguaje en continua creación. Realizó trabajos sobre educación, teoría política, estudio de las lenguas, literatura, artes…etc. Preocupado por la antigüedad clásica como sus amigos Goethe y Schiller, decía que el genio griego era “aquello que nosotros mismos quisiéramos ser y conseguir”. Vivió un tiempo en Paris donde conoció a Madame Staël y al pintor David, y desde allí viajó al País Vasco interesado por el idioma. Fue el responsable de educación en el territorio prusiano y emprendió una gran reforma educativa. Creó la universidad Humbold en Berlín. Participó activamente en la política, ocupando cargos importantes. Aprendió griego, francés, inglés, español, húngaro, checo, lituano y realizó estudios de las lenguas amerindias, del copto, del  antiguo egipcio,  del chino, del japonés y del sánscrito.

El Estructuralismo  surgió como una reacción frente a las investigaciones lingüísticas comparativistas de la Gramática comparada, frente a las investigaciones diacrónicas de la Gramática  Histórica y frente a las investigaciones positivistas de los neogramáticos, influidos por el prestigio de las Ciencias Naturales en el siglo XIX. Las bases de esta corriente las sienta Saussure desde sus clases en la universidad suiza de Ginebra. Considera la lengua como un sistema de signos interrelacionados de tal manera que forman una estructura. El estructuralismo sausuriano se basa en una serie de dicotomías:

Significante – Significado

Lengua-Habla

Sincronía –Diacronía

Relación sintagmática-Relación paradigmática

Lingüística interna- Lingüística externa

Seguidores de Saussure en Francia Antoine Meillet y su discípulo Emile Benveniste que nacido en Alepo (Siria) fue de la escuela francesa, donde empezó realizando estudios del Indoerupeo. En su libro “Forma y sentido del lenguaje” (1966) introduce la expresión “ser del lenguaje” para referirse a la significación como el rasgo específico en ausencia del cual no se puede hablar de lenguaje. El lingüista Charles Bally, suizo de lengua francesa heredó la cátedra de Saussure y publicó los apuntes  de clase del maestro con el título de “Curso de Lingüística General”. Fundador de la Estilística, estudiaba los valores afectivos del lenguaje. Es la suya una Estilística de la Lengua, no del Habla, una ciencia de la norma. “…el hombre medio, ese por el cual el lenguaje se hace y se transforma es un ser esencialmente afectivo” (1951)

     Otro importante estructuralista es Eugenio Coseriu que, aunque nacido en Rumanía, ahora Moldavia, estudió en Italia. En 1951 se estableció en Montevideo (Uruguay). A pesar de partir de las ideas de Saussure  no hacía separación entre Lengua y Habla, y además  entre las dos ponía un término intermedio, la norma (usos habituales repetidos en un determinado colectivo). Distinguía tres tipos de normas:

Norma diatópica (que guarda relación con la dialectología)

Norma diastrática (que guarda relación con la sociolingüística)

Norma diafásica (que guarda relación con la prágmática, que es la puesta en uso del lenguaje).

         Heredero del estructuralismo es el “Círculo lingüístico de Praga”. “Travaux du Circle linguistique de Prague” es la publicación con la que este grupo se presentaba en el foro internacional. Las Tesis se presentaron en el primer Congreso de Filólogos Eslavos (1929) entre las que destacó el extenso estudio de Roman Jakobson “Remarques sur l’evolution phonologique du ruse compareé à celle  des autres langes slaves”. Con August Schleicher la Lingüística histórica da un paso más centrándose en el plano fónico de la lengua. Uno de los problemas que se trataron en el Círculo de Praga fue la desmembración de una lengua común, que, aunque se especificó sobre la Filología eslava, se podría aplicar a cualquier otra.

    André Martinet, colaborador del Círculo de Praga, escribió “Economie des changements phonetiques” (1955) sobre los cambios fonológicos de una lengua, en donde aplica a la Lingüística diacrónica  el “principio del mínimo esfuerzo” de Zipf, al que rebautizó como “principio de economía”. Según Martinet “la lengua necesita un número ilimitado de significantes pero con un número muy reducido de unidades distintivas: los fonemas”. Creó la Escuela Funcional que da prioridad a la función de comunicación del lenguaje. Propone una doble articulación del lenguaje: plano de la expresión y plano del contenido para la primera articulación, sus unidades son los monemas, la segunda se limita al plano de la expresión, los fonemas.  

    En un principio el Círculo de Praga se centró en el estudio del plano fonológico de la lengua , pero hacia mediados del siglo XX se pasó al plano morfológico y en los 60 del siglo XX al plano de la sintaxis, debido al giro chomskiano al que los lingüistas checos estuvieron muy atentos. Defendían que, en su devenir histórico, el sistema de una lengua puede sufrir tantos cambios que su principio general de funcionamiento puede verse alterado (una lengua flexiva puede convertirse en aislante o aglutinante). El príncipe Nicolai Trubetzkoy aunque ruso estuvo vinculado al Círculo de Praga. Fue profesor en la Universidad de Viena. Escribió “Principios de fonología” pero salieron a la luz después de muerto. Pensaba dedicárselo a Jakobson. Define el fonema como unidad fonológica mínima que posee valor distintivo, pues un cambio de esta unidad por otra en el mismo contexto fónico implica un cambio de significado. Por el contrario las variaciones fonéticas no afectan al significado. Definió el concepto de archifonema (fonema en posición de neutralización (Madrid, Madrit).

    Alarcos representa el estructuralismo en España.

         Bloomfield desarrolló su propia versión del estructuralismo en EE.UU con el nombre de “Distribucionalismo”.

    El estructuralismo pasó a la antropología de la mano de Claude Levi-Strauss, discípulo de Jakobson.

    El “Círculo de Copenague” lo formaron un grupo de lingüistas daneses encabezados por Hjelmslev (1931) que al principio se interesaron por la fonología, influidos por el Círculo de Praga, pero después fueron seguidores de Saussure. Se interesaron por la Glosemática que distingue en las lenguas entre sustancia y forma, situando en el plano de la expresión la sustancia  que es el conjunto de todos los sonidos, mientras  que la forma está en los fonemas. Para la Glosemática  el plano del contenido lo forman los pleremas y morfemas. Según esta escuela el lenguaje presenta una estructura matemática.

    Antes de la Primera Guerra mundial un grupo de jóvenes se reunían en un café de Viena los viernes por la noche para discutir sobre cuestiones de Filosofía de la ciencia inspirados por el positivismo. Se hacían llamar neopositivistas, con el tiempo alcanzarían reconocimiento internacional, añadiendo a la filosofía cuestiones de física, matemáticas, lenguaje. Se constituyó el Círculo de Viena caracterizado por el uso del “método de análisis lógico”. Se disolvió en 1936 con motivo de la Segunda Guerra mundial, pues varios de los profesores eran judíos y marcharon a distintos países.   Figura destacada de este Círculo vienés fue Karl Bühler, pedagogo, psicólogo, lingüista y filósofo alemán que estudió en varias universidades como la de Humbolt en Berlín.  Ejerció de profesor en Dresde y Viena. Como pedagogo defendió el juego como elemento fundamental en el niño. Como lingüista destacó por su idea de las tres funciones del lenguaje, representativa, apelativa o de llamada y expresiva, con dos campos: simbólico (la representativa) y mostrativo (apelativa y expresiva). En el campo mostrativo opera la “deixis”, la forma de señalamiento o mostración (pronombres), con tres tipos: deixis “ad oculos” (enunciado), deixis anafórica (sintáctica) y “en fantasma” (en el plano de la memoria o imaginación). Jakobson amplió hasta 6 las funciones del lenguaje, añadiendo la fática, la poética y la metalingüística.

           Para él el formalismo es una escuela lingüística que tuvo como figura destacadísima a Roman Jakobson, impulsor del Círculo de Moscú y profesor en Brno, capital de la actual Eslovaquia. Define la Lingüística como la ciencia del arte de la palabra  (de 1916  a  1930). Es formalista por el hecho de que se centra en las imágenes, la prosodia y la composición, excluyendo la psicología. Coincide con el estructuralismo. Jakobson  como judío tuvo que marchar a EE.UU durante la Segunda Guerra mundial y fundó, con otros, el “Círculo lingüístico de Nueva York”. Destacó en el estudio del lenguaje infantil y observó el papel que en él tienen las consonantes oclusivas y nasales. Su “Teoría de la información” (1958) se articula en torno a los factores de la comunicación: emisor, receptor, referente, canal, mensaje y código.

     Otra corriente es el Idealismo, representado por el italiano Benedetto Croce  para quien la estética idealista aborda las relaciones entre la Literatura y el mundo exterior. Para él el arte es “una idealización de la naturaleza o una imitación idealizada de la naturaleza, pero nunca una imitación fiel”, para lo cual rechazaba la doctrina de los géneros literarios. Discípulo suyo fue Leo Spitzer que también terminó de profesor en los EE.UU. Destacó como un gran hispanista y especialista en Estilística. Otro de sus discípulos fue Vossler para el que el lenguaje es ante todo un acto de creación individual, por lo que se asimila con la Estética, pero no elimina el aspecto social donde los elementos históricos tienen peso propio, tanto el autor como la época. Es la suya una Estilística del Habla.

    En la Escuela española de Estilística tenemos dos grandes figuras: Amado Alonso para el que la Estilística debe estudiar la expresión, lo más personal, y Dámaso Alonso para quien la obra literaria debe estudiarse en sus elementos afectivos, conceptuales e imaginativos.

     El norteamericano Noam Chomsky es el creador de la Lingüística Generativa y  transformacional, que a partir de 1950 pasó a llamarse Biolingüística. Para Chomsky la razón de la existencia del lenguaje no es permitir la comunicación  sino permitir la creación y la expresión del pensamiento, y esto es una necesidad humana. Distingue entre estructura profunda y estructura superficial. Se pasa de una a otra a través de reglas transformacionales, de ahí se pasa a los sonidos. La estructura profunda corresponde a la semántica. Las reglas las divide en universales (que valen para todos los idiomas) y específicas (las reglas fonéticas que dependen de cada idioma). Respecto a la función filogenética de la facultad del lenguaje… se propone que el proceso generativo apareció en el hombre en particular hace unos 75,000 años en el este de África. Esto habría sucedido debido a una mutación menor, un ligero “recableado” del cerebro. También hace una distinción entre competencia y actuación.

      En los años 40 Edward Sapir y Benjamín Whorf desarrollaron unas teorías que eran la antítesis de la gramática de Chomsky. Según ellos existe una cierta relación entre categorías gramaticales de la lengua que una persona habla y la forma en que esa persona  entiende el mundo. Pensamos con palabras y por eso no piensa igual un chino que un inglés.

La Lingüística matemática surgió en 1957 con los trabajos de Chomsky y se empezó a aplicar a comienzo de los 60, aplicando técnicas estadísticas o esquemas matemáticos a la comprensión de la Lingüística.

   Una de las últimas escuelas es la Lingüística computacional, surgida en EE.UU en 1950 para obtener computadoras capaces de traducir textos automáticamente al inglés, principalmente de revistas científicas rusas. Cuando en la década de los 60 apareció  la inteligencia artificial la Lingüística computacional se convirtió en una parte de ella.

   

lunes, 14 de agosto de 2017

Nevermore

                                                        
                                                       El mito de Orfeo
                                                                                         
                                                                                               "Nevermore"
                                                                                             de  "The raven"    de Allan Poe .

        Me encantan los mitos clásicos y siguiendo con  mi idea del atrevimiento , de la osadía, me he permitido la licencia de cambiar "el mito de Eurídice"  por "el mito de Orfeo". ¿ Por qué  el protagonista  tiene que ser el hombre? ¿Por qué no la mujer? Que sea ella la sufridora. Y además quiero mezclar el tema de la muerte con el poema de Allan Poe "El cuervo".
       
        Orfeo era un poeta y músico divino que con sus canciones y su lira enamoró a la ninfa Eurídice. Se casaron. El joven, huyendo de otras ninfas a quienes había enamorado con sus canciones, pisó una serpiente venenosa y murió. La esposa no se conformaba con llorar a su ser querido y, como mujer valiente, emprendió un viaje al ultramundo, una catábasis, para recuperarlo. Con sus lamentos convenció a Caronte para que le llevasen su barca hasta el Hades atravesando la laguna Estigia que separaba el mundo de los vivos del mundo de los muertos, la luz de las sombras. Los dioses del inframundo se conmueven y consienten en volverlo a la vida con una condición: ella irá delante, él detrás. Eurídice se compromete a no volver la cabeza hasta salir a la luz y que el sol ilumine todo el cuerpo del esposo. Pero entonces le asalta una duda ¿y si no es verdad que Orfeo le sigue ? ¿y si los dioses le han engañado?. Al llegar a tierra ella se vuelve para mirarlo sin darse cuenta que todavía tenía un pie a la sombra . En ese momento una fuerza irresistible  como una nube  lo arrastró hasta las profundidades  . Ella volvió a intentarlo de nuevo pero Caronte ya no le permitió subirse a su barca . Eurídice volvió sola, desamparada y mantuvo la promesa de fidelidad hasta su muerte.Y así lo perdió para siempre.
         Aquí entra Allan Poe porque ese "para siempre " está en la línea del "nevermore" (nunca más) que repite continuamente el negro cuervo (raven) posado sobre el busto de Palas Atenea ante el joven estudiante que ha perdido a su amada. Palabra que se va clavando en la mente del joven que cree enloquecer. Solo los creyentes mantienen la esperanza en un encuentro en una vida eterna o en otros universos paralelos. Si analizamos fonéticamente la aliteración producida por la repetición de los sonidos  /e/,/n/ y sobretodo la vibrante /r/ comprobaremos el efecto tenebroso del eco. Recuerdo como nos lo contaba nuestro magnífico profesor D. Mariano Baquero en la Universidad de Murcia. Cuando lo repetía en clase alargaba la /o/ y la /r/ final (la /e/ final es muda).

         Me gustaría terminar relacionando el mito con el tema de la bajada a los infiernos . El primero que lo hizo fue Hércules  para cumplir su último trabajo, acabar con el Cancerbero, perro de tres cabezas que guardaba la puerta del Hades. Odiseo acompañado de Circe también hace este viaje para consultar al adivino Tiresias cómo volver a Ytaca . Otro fue Eneas acompañado por Sibila, buscando a su padre para recibir las instrucciones para fundar una nueva Troya, ROMA. Uno más, Teseo   para ver a Perséfone. Y ¡una mujer¡ Psique, que pretende recuperar su belleza perdida. Fuera del clasicismo bajaron a los infiernos Dante, Jesucristo y Mahoma , pero eso lo dejo para otro día .

sábado, 12 de agosto de 2017

unas coplillas


                                              Unas  coplillas
                                                                                     "Robora femineis saepe virilia cedunt" (1)
                                                                                   


                                  ¿Recuerdas que en Estambul
                                    pensé en los enamorados,
                                   que el mito griego recoge,
                                   por las aguas separados?

                                    Sus nombres Hero y Leandro.
                                   Ella dentro de una  torre
                                   con una antorcha en la mano
                                   luz que guía por la noche.

                                   Leandro vivió en Abydos,
                                  frente a su prohibida Hero,
                                  apartada de su amado,
                                  ella suspiraba en Sesto.

                                  Desde la orilla contraria
                                  el joven iba nadando.
                                 ¡Cuida del viento traidor¡
                                  El faro se iba apagando.

                                  Pereció entre las agüas (2)
                                  el amante más amado
                                  y su bella enamorada
                                  se tiró por un cortado.

                                  Aunque el proceloso mar
                                 se los tragase tan pronto,
                                 el arte lo hizo inmortal
                                 en aquel lejano Ponto.

   (1) (Con frecuencia las fuerzas masculinas ceden ante las femeninas).
   (2) Diéresis.
Lord Byron cruzó a nado los Dardanelos para comprobar si esa historia podía tener un origen real.

martes, 8 de agosto de 2017

Por los senderos de la lírica

                                              Por los senderos de la lírica

              Conforme me voy haciendo "mayor" osadamente me atrevo con cosas que jamás se me habían pasado por la cabeza. Primero fue el blog y ahora la poesía lírica. ¿Qué se me ocurrirá después? Entre mis continuas lecturas siempre encuentro alguna idea. La de hoy consiste en escribir una Oda. No pretendo compararme con Píndaro, ni con Horacio, ni con Fray Luis de León, ja ja ja . Solo es un entretenimiento , unas palabritas rimadas, casi un juego , buceando en las profundidades del recuerdo.
               Primero explico que es una Oda (para los no "culturetas" que diría mi hijo Pepe). Pese a su variedad temática suele ser un poema lírico que expresa admiración por una persona, añadiendo la exaltación del amor. Aunque la palabra es latina tiene su origen en la literatura griega, de "ode = canto ( aedo = cantor ambulante). En la Oda griega  se diferencia: la estrofa, la anteestrofa y el epodo. Las más importantes fueron las de Píndaro, Horacio, Fray Luis de León...El alemán Friedrich Schiller escribió la "Oda a la alegría" que inspiró a Beethoven su "Himno a la alegría" que hoy es el Himno europeo desde 1985 con algunas modificaciones.
            Como mi Oda hace referencia a un mito griego os lo aclaro para que no tengáis que buscarlo en internet, jajaja. El dios Alfeo persigue a la ninfa Aretusa de la que está enamorado. Ella recurre a su amiga la diosa Artemisa que los transforma a él en río y a ella en fuente. Actualmente en Siracusa(Sicilia) hay una fuente de agua dulce junto al mar hasta donde dicen que llegan las aguas de un río desde Grecia. En la antigüedad existía la creencia de corrientes de agua dulce en el mar sin mezclarse con el agua salada. Estrabón afirmaba que si se arrojaba una copa al río en Grecia aparecía en la fuente siciliana.
    
                                                  ODA    1
                                                                                                     " Flactere si nequeo superos,

                                                                                                      Acheronta movebo"
                                                                                                     (Virgilio, La Eneida, libroVII) (1) 

                                    En este caluroso estío,
                               contemplando el undoso mar,
                               en donde vives y lloras,
                               recuerdo de Alfeo el mito
                               en busca de la ninfa hermosa,
                               la que no dejó de amar
                               convertido en dulce río.

                                   Por el mar en azul corriente
                               hasta la bella Aretusa
                               transformada en una fuente
                              que vimos en Siracusa.

                                 ¿Un aviso del destino...?
                               ¡En medio de las aguas afligido¡

                                  Alabamos la frescura
                               de la planta de papiro
                               que aquel Egipto hizo suya.

                                ¡Dichoso quien su amor procura¡

                               Escucha mi canción, te ruego.
                            "Para vivir solo quiero
                             que hasta mi pueda llegar
                             el suave aroma de las rosas,
                             que a la orilla del mar
                             un ser amado deshoja"

                                 Aunque more entre los muertos
                                     el SILENCIO.   
                              

                      
                      
(" Si no puedo persuadir a los dioses del cielo, moveré a los de los infiernos")

sábado, 29 de julio de 2017

¿Influye el lugar en la fratria?

                                              ¿Influye el lugar en la fratria?

             Siempre me ha interesado lo que la gente dice del segundo hijo, como yo, y para asegurarme he buscado en algunos psiquiatras lo que hay de científico.
             El primero que defiende la "Birth order theory" haciendo especial hincapié en el segundogénito es Adler, uno de los discípulos vieneses de Freud, y como él, consideraba importante las experiencias de la niñez. Aunque el primogénito le parece el más inteligente (más de la mitad de los Premios Nobel  han sido primogénitos), encontraba al segundo menos susceptible de cansarse de aprender. Y aquí entro yo, me gusta aprender cosas nuevas. Aseguraba que "solemos" ser más independientes y más inconformistas pues el primero es un rival de peso (tiene toda la razón). Se dice que el segundo es más creativo( entre pintores, literatos y artistas ha habido más segundogénitos) y que frecuentemente se esfuerza en ayudar a los más débiles. Bien. Creo que Adler es el autor de la teoría del "príncipe destronado", el nacimiento del segundo hijo causa los celos del primero. Vuelvo a intervenir yo. Nos contaba mi madre que cuando nací mi hermana se puso enferma y el medicó le diagnosticó celos de la hermana recién nacida. Este psiquiatra afirma que esos celos rara vez desaparecen a lo largo de la vida. Algo de verdad puede haber ahora que recuerdo algunas anécdotas de nosotras ya mayores.
            Sobre la autoestima Adler decía que cada individuo tiene una opinión acerca de sí mismo: "Creo que al cambiar nuestra opinión de nosotros mismos también podemos cambiar nosotros". Palabras de Séneca : "Omnia ad opinionem suspensa sunt". ¿Crean los individuos sus propios estilos de vida?
            El orden de primogenitura era aún más importante en las familias antiguas tradicionales. La particularidad del segundogénito rebelde lo encontramos en la Biblia en la historia de Esaú y Jakob. Este se la compró a su hermano por un plato de lentejas. Otro buen ejemplo es el de Napoleón que era el segundo de los hermanos.
         Kevin Leman, psicólogo y autor del libro "Birth order book", sostiene que el segundo hijo, por estar en medio, tiende a ser gran negociador y habilidoso mediador. A esa también me apunto, en mi caso entre la mayor y el pequeño. Otras cosas más, muy leal y tiene en gran estima a sus amistades. Esta también es buena, jaja.
        Hay quien no comparte la teoría  de Adler  de que el segundo hijo consigue más logros y quien como Frank J. Sulloway del Instituto de Investigación Social y de la Personalidad de la Universidad de Berkeley (Clalifornia, EE.UU) lo considera el más inteligente. Un hurra a Frank.
       En Noruega se ha hecho una experiencia con 250.000 reclutas  de entre 18 y 19 años cuyas conclusiones ha publicado la prestigiosa revista "Science", que denota que el CI del primogénito es 2,3 puntos por encima del segundo, y este aventaja  en 1,1 puntos al tercero. Y me pregunto yo ¿qué CI tendrá el décimo?
       Lo mejor es mirar a nuestro alrededor y observar. Vemos que en unas familias destaca el primero y en otras el segundo o el tercero. Así es que me quedo con  lo que dice un estudio de 2015 realizado por los psicólogos de la Universidad de Leipzig (Alemania) que contradice todas las teorías anteriores y afirma que el desarrollo de la personalidad está menos determinado por el papel dentro de la familia de lo que se pensaba:" Tal vez el orden del nacimiento afecte un poco en el desarrollo de la personalidad pero eso no lo sabremos en su totalidad hasta conocer otros detalles del entorno, no hay que olvidar tampoco el papel de los padres para con sus hijos". Aquí vuelvo a intervenir, a mi no me hacía caso nadie, mis padres pendientes de la mayor porque padecía de asma y de la pequeña porque era un bebé que necesitaba cuidados. Menos mal que se vino a vivir con nosotros una tía que me dedicaba toda su atención.....hasta que se casó y se fue. ¡Qué trauma¡ Pasado el viaje de novios me fui a vivir con ellos  una temporada.
      No sé si por reacción yo era muy protectora con mi hermana pequeña, la llevaba al colegio de la mano, y hasta un día me la llevé a la playa en Almería  a coger caracolas (la playa distaría más de dos kms. de mi casa y tardamos bastante en volver. No llevábamos reloj y , a la vuelta, después de horas de búsqueda, recibí una buena paliza con la zapatilla de mi madre. Yo debía tener seis ó siete años  y mi hermana cuatro o cinco. De mayores me pasé todo un verano dándole clase porque había suspendido la reválida de cuarto. Aprobó y mi padre me compró un reloj.
       He leído que se forja el carácter en los siete primeros años de vida, pero siempre había pensado que era en la adolescencia, en el instituto (entre los 9 y los 17 años) y que en cuestión de éxito en los estudios cuenta mucho la voluntad, el ambiente familiar y hasta el novio, claro que yo no soy psicóloga.

lunes, 12 de junio de 2017

VIAJE A SEVILLA

                                                          VIAJE  A  SEVILLA                                       Del 9 al 11 de 2017


                          Salimos de Lorca  a las 6.30 de la mañana un grupo de socios de Amigos del Museo Arqueológico de Lorca, en un magnífico autobús. Paramos en Loja, provincia de Granada, para desayunar y recordar las veces que en mi época ecijana nos deteníamos a comprar sus famosos rollos de azúcar. Llegamos a Alcalá de Guadaíra (hay que fijarse en el último acento que si no los del pueblo se enfadan) a ver el castillo medieval (s. XIII), situado a cierta altura sobre el río Guadaíra, de trazado almohade y flanqueado por 11 torres. Los principales elementos son: el patio de la sima, el de los silos y el Alcázar Real. Éste último aparece defendido por un foso excavado en la roca y un potente muro con troneras. Fue el palacio que el rey Alfonso XI le regaló a su amante  doña Leonor de Guzmán. Además de la puerta principal está la pequeña puerta de Sevilla o de la traición, última vía de escape en caso de situación extrema hacia la zona más escarpada de este alcor, y con vistas a la ciudad de Sevilla. Desde el patio de la sima se accede al  de los silos por una torre en recodo como la del Porche de S. Antonio de la muralla de Lorca.
    La ciudad de Alcalá de Guadaíra se llamó de los panaderos porque surtía de pan a Sevilla además de agua. Aquí comimos ya derretiditos de sol ( 39 a la sombra) . Cuando esperábamos un gazpachito  fresco o un salmorejo nos colocan un potaje de bacalao con garbanzos humeante. Para reírse por no llorar. Y a continuación pollo al horno con patatas. De postre dulce. Salimos de allí a buscar una heladereía como locos, pero era la hora de la siesta y estaba todo cerrado. Hubo quien encontró abierto el Ayuntamiento y se refrescó en las escaleras de mármol. Tardó su buen rato en recogernos el autobús porque no podía circular por el centro del pueblo, y había llevado a un grupo de los nuestros a una excursión programada a la ribera del río para ver unos antiguos molinos de agua. El resto nos quedamos en un bar a tomar un refresco. ¡Cómo volvieron los del río¡ No querían ni contarlo.
  Al entrar en nuestro hotel sevillano comprobamos que se merece las 4 estrellas. Descansamos un rato y quedamos mi amiga Ramoni y yo con tres parejas para, en dos taxis, ir a cenar al centro pues el hotel dista de la catedral casi 4 kms. Empezamos con un paseo por la calle de las Sierpes y las de los comercios a una hora  de mucha afluencia de público. Durante el trayecto en el taxi pregunto por un enorme palacio con banderas sugiriendo si sería el de la Junta de Andalucía. Pero mi amiga me dice que no , que piense. La cena a base de tapas estuvo bien y refrescada por vapor de agua que soltaban desde los toldos. Algo refrescaba . En el viaje de vuelta le pregunto al taxista por el palacio y me confirma lo que yo había dicho. Era el Palacio de S. Telmo que alberga la Junta de Andalucía. Mi compañera se enfurece con el pobre hombre por haber descifrado el secreto porque ella quería explicar la historia del edificio. Bastante cansada dormí con el aire acondicionado  toda la noche.
    El día siguiente era sábado 10 de junio. Desayunamos en el hotel y en autobús hacia el centro empezamos la visita   A PIE  (con un terrible calor que rondaba los 40) para visitar el palacio de los marqueses de Algaba, edificio nobiliario del siglo XVI que guarda un museo mudéjar. Seguimos hacia la catedral a la que pudimos acceder tras una larga cola de espera pues la ciudad estaba llena de turistas de todos los países y continentes. En el interior todo aparecía preparado para la fiesta del Corpus incluso el tablado donde bailan los Seises (que ahora son 10). El edificio es gótico menos la Giralda (s. XII), minarete de la antigua mezquita de 96 m. de altura. Antes de sentarme hago un ligero recorrido, me hago una foto delante de sepulcro de Colón que sujetan cuatro indios americanos que lo transportan a hombros (s. XIX) y me siento a descansar con Ana María que lleva las piernas mal por la ciática. Me cuenta que era amiga de mi hermana Pilar porque iban al mismo curso del instituto.
    Comemos en el restaurante "El cabildo" lógicamente muy cerca de la catedral. Pero pronto a correr calles. Pasamos por delante del Ayuntamiento, bello edificio renacentista, por la Seta, nombre popular de una puerta de diseño ultramoderno, hasta llegar a la iglesia colegial  del Divino  Salvador. Fue una auténtica salvación porque había ventiladores, a una hora en que se superaban los 40 grados. La iglesia se asienta sobre una mezquita ( s. IX) sobre restos visigodos y romanos. Se considera un tesoro del barroco sevillano. Es el barroco del barroco. Las vidrieras son posteriores, regalo de los duques de Montpensier (s, XIX).  Después nos dirigimos al palacio de Las Dueñas que tanto nos recuerda a Machado y nos detenemos en los jardines con el patio de sus limoneros. Recorremos la salas donde hay tantos recuerdos de la duquesa de Alba, Cayetana, que pasó allí sus últimos años. 
     ¡Qué tarde de calor ¡ Cuando llego al hotel, me ducho, me pongo el camisón y me niego a salir. Me como algunas cosillas que me traje y a descansar. Mi compañera se baja a la cafetería a tomar una copa con los amigos. En esos momentos recibo la llamada de mi amiga Pilar de Écija diciendo que no ha podido ir a verme porque ha estado en el hospital pues el marido ha tenido fuertes dolores de ciática. Quedamos en dejarlo para el siguiente viaje en otoño.
      El domingo lo iniciamos con la visita al palacio de la condesa de Lebrija del siglo XVI pero remodelado en el XIX. La estructura del edificio es el típico de las casas señoriales sevillanas: un conjunto de amplias estancias, una sala central, todo ello organizado en torno  a un gran patio central y un jardín interior. La condesa era una gran coleccionista  y adquirió un gran mosaico romano de entre el siglo II o  III  de Itálica  que luce en el suelo del patio principal, donde también admiramos una escultura de Atenea, la Minerva romana, diosa revestida con casco y en el peto de la armadura la cabeza de la Gorgona Medusa. Muy cerca , en el mismo patio, una venus de Antonio Cánova de 1913 que no corresponde a los modelos romanos de venus púdicas sino a las de las "bellas nalgas" porque solo cubre su desnudo con el peplos por delante. En la escalera un gran tapiz flamenco con la historia de David fabricado en el siglo XVI. Comimos de camino en Alcalá de Guadaíra y llegamos al anochecer a  CASAAAAAAAAAA.
  

jueves, 25 de mayo de 2017

Importancia de los nombres de pila

                                     Importancia de los nombres

      Me gustaría hacer algunas reflexiones de lo que significa para cada uno de los humanos el nombre que nos ponen al nacer.
      Desde que tengo uso de razón hasta hoy he sufrido un trauma continuo cada vez que me he visto obligada a decir mi nombre. Lo siento por mi abuela, que sería una santa, pero no puedo soportar mi nombre. Me ha condicionado la vida en especial de joven, cuando pasaban lista en la Universidad, o en la presentación a oposiciones, que hasta me confundieron con un hombre porque me citaban en masculino. Seguramente pensarían que nadie podía tener tan mal gusto para colocarle ese nombre a una chica. Había quien se reía. En el instituto no tuve problema porque nos llamaban por el apellido. Por eso ahora que puedo elegir me he puesto en el blog Pentasilea.
      Y para más "inri" leo unas palabras de Alejandro Jodorowsky que me dejan helada : "Es peligroso nacer después de un hermano muerto y recibir el mismo nombre. Eso nos condena a ser el otro, nunca nosotros mismos". Yo tuve una hermana que murió antes que yo naciera y llevaba mi nombre. Lo mío no es un antropónimo sino un necrónimo.
       Menos mal que mi madre lo arregló añadiéndome un hipocorístico, que no un diminutivo. Hipocorístico viene del verbo griego  "hypokorizesthai" que significa " llamar cariñosamente, con caricias". Son palabras familiares o eufemísticas (como es mi caso) para suplantar al nombre.
      La importancia del nombre nos viene desde el Génesis : Adán, Eva, Caín, Abel...etc.
      Para los egipcios una parte importante de  asegurar la continuación de la existencia después de la muerte fue la perpetuación del nombre. Para proteger al faraón se encerraba su nombre en el cartucho.
      El nombre además de su valor designativo tiene otro simbólico, tanto o más importante. Recuerdo que el primer día de clase de griego en el instituto el profesor (catedrático de filosofía) nos explicó el significado de cada uno de nuestros nombres. El mío era "el que se hace respetar", algo bueno debía tener. El nombre antes tenía un significado  pero ahora en la mayoría de los casos se ha quedado en el significante, siguiendo la nomenclatura de Saussure.
      En las clases medias y bajas de los últimos años ha influido mucho la televisión y han aparecido Davinia, Vanessa, Abigail...La antroponimia se ha enriquecido más en las mujeres que en los hombres. Pero hay de todo. Desde que aparecieron los emigrantes hispanoamericanos oímos llamar a uno Byron, a otra Disney. El caso más original fue el de la hija de Guyneth Paltrow que se llama Apple (manzana).
    Recuerdo dos nombres de verdadera risa . Uno es el que me cuenta una amiga cuyo hijo médico en Canarias había tratado en su consulta a un chico de nombre " Usnavy" (la armada de los Estados Unidos), palabra que con frecuencia su madre veía escrita en los barcos americanos.  Y el otro casi me suena a invención de Camilo José Cela en "La colmena" es el de aquel personaje que se llamaba "Cojoncio", que le había puesto su padre después de una borrachera. Cada vez que lo leía en clase lloraba de risa.
     Pensándolo bien  el nombre es nuestra primera seña de identidad, porque los apellidos son hereditarios, y toca el que toca, el nombre no.
     Desde el punto de vista psicológico es muy importante que te llamen por tu nombre cuando se dirigen a ti. Pues provoca un efecto muy gratificante. Nos sentimos valorados. Que distinto es que te saluden con un simple "adiós" a que te digan "adiós, Chani". La chica de la farmacia  a la que voy a comprarle las medicinas  me dice : " Hola, Chani,", "¿Cómo estás, Chani?" y me despide con un "Adiós, Chani". Yo hago lo mismo : !Hola, Ana",  "Bien, ¿y tu, Ana?" y me despido con un "Adiós, Ana".
       Termino recogiendo una frase que he leído en algún sitio :" ¿No tiene más valor la persona que lleva el nombre  que el nombre mismo ? "

sábado, 13 de mayo de 2017

El amuleto

                                                  El amuleto

           Me comenta mi amiga la bloguera  que tengo que seguir escribiendo para no perder el hábito , supongo. Yo no tengo mucha imaginación para inventar historias o cuentos. Solo puedo contar algo que me haya ocurrido a mi y pueda parecer divertido.
           En un viaje que hice a Estambul hace ya mucho tiempo compré en el bazar del hotel una sortija con una inscripción en letras árabes. Durante años permanecí con la curiosidad por saber que se decía allí. Pero cuando empezaron a llegar emigrantes africanos le sugerí a mi marido que se la llevara al bar adonde acudían marroquíes  para que me la tradujeran. Por fin logré saber que se trataba de un amuleto para espantar la mala suerte y que llevaba escrita la palabra " Hamdulélláh" que significaba " Gracias Alá". Entonces empecé a pensar cuántas gracias tenía que dar a la Providencia, se llamara Yavé, Jesucristo  o Alá, por todas las bondades que había recibido , mi maravillosa familia, mis estudios universitarios, el lugar de nacimiento, la salud que siempre he tenido, el trabajo gratificante de enseñante...y muchas cosas más.
         La sortija es una baratija en metal plateado con una cajita en forma de pera donde va metida la piedra de opalina marrón claro que lleva la grabación.
         Esto me ha hecho pensar en que los anillos han formado parte de los seres humanos desde los tiempos más remotos. Su origen es desconocido , pero es probable que los hombres primitivos los asociaran con  el disco solar. Se han descubierto anillos en la mayoría de las tumbas antiguas. Los egipcios concentraban sus energías en la producción de anillos que debían llevarse en el dedo anular. Se creía que este dedo estaba directamente relacionado con las emociones. Así el anillo de boda traía buenas vibraciones a la pareja.
       En la mitología griega se atribuía a Zeus la creación del primer anillo.
       Los orientales tienen sus cuentos  llenos de prodigios  obrados por medio de anillos. Quizá la leyenda más conocida sea la del anillo de Salomón, que tenía grabado el nombre de Dios y le daba poderes para dominar el mundo. A su muerte se guardó en algún lugar de su tumba, no se sabe donde, pero quien lo encuentre se hará dueño del mundo. ¡Señor, Señor, que no se lo encuentre ningún loco ¡
         Con el tiempo los anillos han ido evolucionando, anillos reales, papales, episcopales, con cajitas de veneno (recordemos los Borgia), anillos de sello...etc.
        Dejamos el anillo de los Nibelungos y "El Señor de los Anillos " para otro día.

domingo, 7 de mayo de 2017

Viaje a FLORENCIA del 28-4 al 2-5-2017

28-4-2017.- Salimos de Lorca Mari Carmen, Mati, Rocío, Juan y yo en el coche de Juan y Rocío camino de Valencia para coger el avión que nos trasladará a Pisa. Media hora después nos siguen Bernarda, Carmen y Pepe. Tras un ligero aperitivo, a pasar por el escáner. Mala suerte para Rocío porque la registran. A Mati le hacen un pequeño control. Todos reunidos nos metemos en la larguísima cola (la primera de las muchas que luego sufriremos) de la puerta de embarque, convencidos de que con nuestras pequeñas maletas no tendríamos que esperar en la cinta. Pero se nos acerca una azafata con unas tiras amarillas para colocar nuestros equipajes camino de la bodega. Somos tantos los que hemos pensado lo mismo que no hay sitio en cabina para todos. Además el avión sale con casi una hora de retraso.
       El vuelo en principio bien pero con algunas turbulencias, vamos que parecía una caja de lata. En el aeropuerto Galileo nos esperaba Andrea, el conductor del transfer contratado, que nos llevó al hotel Astoria. Una casa antigua convertida en hotel de 4 estrellas. Decoración al gusto del estilo antiguo florentino, con tapices, cuadros, esculturas y vidrieras de colores. Los muebles de las habitaciones más que antiguos, un poco rancios.
      Como nos encontrábamos muy cerca del centro salimos hasta S. Lorenzo en cuya plaza destacaba la estatua de Lorenzo el Magnífico y dimos una vuelta por la Plaza del Duomo deteniéndonos en dos esculturas, la de Arnolfo, el arquitecto de la catedral y la de Bruneleschi, artífice de la gran cúpula, a la que estaba mirando. Previamente nos tomamos las primeras pizzas florentinas en un restaurante próximo al hotel, el “Lorenzo el Magnífico”.
    
29-4-17.- El desayuno en un salón bellísimo, rico en pintura y escultura, con un enorme cuadro de Venus y Adonis; todas las paredes en verde claro con decoración de escayola blanca, como el salón de baile del casino de Lorca. La “colazione” lo propio de un desayuno internacional. La primera visita, plano en mano, al palacio Pitti pasando el río Arno por el puente de la Trinidad. La fachada almohadillada, característica del renacimiento, imita los acueductos romanos. Lo construyó el banquero Pitti, enemigo de los Medici, también banqueros, para superarlos. Los Medici vendían tejidos y orfebrería por las cortes europeas. Arruinados los Pitti le compraron el palacio los Medici. Le encargaron a Vasari -pintor, arquitecto, escritor y protegido de la familia- un corredor cubierto por el que poder ir del palacio donde tenían su residencia al Palacio de la Signoría donde tenía las oficinas desde donde gobernaban la ciudad (una especie de alcalde-gobernador). Cosme El Viejo, hijo del fundador de la familia, era un mecenas que acogió a muchos artistas como Frangelico y Donatello, entre otros. Era un coleccionista de manuscritos antiguos, amante del arte y admirador de la filosofía platónica (fundador de la Academia Platónica). A su muerte recibió el título de “Pater Patriae”. Así, Florencia se convertía en la capital del humanismo. Una ciudad-estado, centro bancario que prestaba dinero a papas, reyes, príncipes alemanes y todo tipo de acreedores, laicos o religiosos. Pero no se trataba de una república democrática. Servían a los más acomodados, a la banca, al comercio, a la industria y a veces a los artesanos. El más famoso de todos los Medici fue Lorenzo El Magnífico, en cuyo tiempo sus mayores enemigos, los Pazzi, llegaron a organizar una revuelta con intención de matarlo. Él se libró pero murió su hermano Giuliano. En otra ocasión tuvieron que salir desterrados de la ciudad y se refugiaron en Venecia. Lorenzo, nieto de Cosme, era inteligente, poeta, filósofo, mecenas y diplomático, además de banquero y comerciante. En su escuela del Jardín de S. Marcos se formó Miguel Ángel. De tan enorme palacio solo visitamos el Museo de Arte Moderno  y las dependencias familiares de los Medici que incluía: salón del trono, capilla-oratorio, dormitorio de la reina y gran cantidad de cuadros, algunos de los cuales eran copias de los originales de los Uffizi. Entre las esculturas, una pequeña a la entrada de Aquiles mirando a los ojos a Pentesilea, la reina de las Amazonas. Me fotografié con ella, de la que he tomado el nombre. A la salida había un libro para que pusiéramos lo que quisiéramos. Pepe escribió que habíamos hecho el viaje gracias a Pentasilea, y añadí que esa era yo. Los demás añadieron otras cosas. Salimos ya con principio de síndrome de Sthendal. Atravesando el Ponte Vechio nos dirigimos a S. Lorenzo a ver las tumbas mediceas con las esculturas de Miguel Ángel. La de Giuliano, duque de Nemours, es un acorazado guerrero de perfil divino (como el mismo escultor lo definió) sentado, pero con energía contenida, presto a intervenir en acción. Parece un emperador romano y en su regazo porta monedas como signo de generosidad. Va acompañado de las alegorías de “el día” (la vida) que es una mujer con fuerte musculatura que va acompañada de símbolos: una máscara, una cornucopia y un búho o lechuza; y la noche (la muerte) un viejo. La de su hermano Lorenzo, duque de Urbino, relajado e introspectivo es un “Pensieroso” y exalta la vida contemplativa. Sujeta un cofre para representar su avaricia. Se acompaña de las esculturas de “la aurora” (una bella mujer que se despereza y parece decirle a Miguel Ángel: “no me despiertes, habla quedo”) y “el crepúsculo” (un hombre). Es notable el inacabado o “non finito” de los rostros masculinos (el crepúsculo y la noche). Las figuras alegóricas parecen resbalar sobre frontones curvos partidos y semicirculares anticipándose al barroco. Pertenece a su época de madurez.
           Es la hora de la comida. Pizzas o pasta y rápido porque nos vamos al museo de la Academia. Pero antes, una miradita al mercadillo de la Paja que está junto a S. Lorenzo.
A las cuatro estamos en la cola de la entrada al museo. Vamos derechos al David de Miguel Ángel -entrando por la sala de los cuatro prisioneros destinados a la tumba del papa Julio II- y la Piedad de Palestrina, todas ellas esculturas sin terminar. Estando el escultor en Roma sus amigos de Florencia lo llamaron para que volviera y aprovechara un bloque de mármol que había estropeado otro artista. Aunque el alcalde prefería a Leonardo da Vinci acabaron por dárselo a Miguel Ángel. Primero hizo un modelo en cera. A continuación se encerró en la catedral ocultándose a las miradas  ajenas. Cuenta Vasari que el David supera en belleza a todas las esculturas clásicas antiguas: “los contornos de las piernas son bellísimos, la unión y esbeltez de las caderas divina”, por el que cobró 800 escudos. La figura está esculpida “ex uno lapide” (de una sola pieza) para verla desde cualquier punto, no solo de frente como se hacía en la antigüedad. Mide 4,10 m. David aparece en tensión con el ceño fruncido, preparándose para el combate con Goliat y girando el cuerpo con un ligero “contrapossto” en el que la pierna izquierda se adelanta a la derecha. Se le ha criticado que las proporciones del cuerpo no corresponden con la figura humana: cabeza, manos y torso son más grandes de lo recomendado por los clásicos. Aparentemente no está circuncidado a pesar de ser judío, lo que sería contrario a la ley judía. El escultor sobrepone la belleza al tema religioso. Los florentinos intuyen que la mirada de David va dirigida hacia Roma, al papa. Por eso, cuando lo trasladaron de la catedral, adonde iba destinado, hasta  la Plaza de la Signoría lo apedrearon, llegando a romperle un brazo. No se veía bien un desnudo en lugar sagrado. Para el escultor la desnudez simboliza al hombre en armonía con la naturaleza. El trabajo duró de 1501  a  1504 y Miguel Ángel tenía 29 años cuando lo terminó. Desde entonces la República de Florencia lo consideró el símbolo de la victoria del hombre frente al tirano.
   De allí a la Plaza del Duomo a tomarnos un helado. En un momento nos acercamos Bernarda y yo a saborear de cerca las” puertas del paraíso” del Batisterio de S. Giovani realizadas por Ghiberti en la creencia de que eran las originales. Después comprobamos que estaban en el Museo de la opera del Duomo donde nos  confirmaron que abrían el 1 de mayo aunque fuese día de fiesta.
    De vuelta al hotel y tras un rato de descanso subimos a la terraza del sexto piso para fotografiar la ciudad desde las alturas, cúpulas, torres, tejados… Al salir a cenar vemos un cartel en el que se anunciaba la representación de “La Traviata” en uno de los salones, pero ya había hambre. Encontramos un sitio donde ofrecían el aperitivo típico italiano en el que podías tomar todas las tapas expuestas durante unas horas más la bebida por 7 euros por persona.
Domingo 30-4-17. Después del desayuno salimos en busca de la casa de Dante y la iglesia de Santa Margarita donde conoció a Beatriz de la que quedó platónicamente enamorado, haciéndola aparecer como su acompañante en el paraíso de la “Divina Comedia”, pero  estaba cerrado. Seguimos hasta los Uffizi porque teníamos entradas reservadas para las once. Tras la espera en la cola nos dicen que la hora está confundida, la reserva es para las dos. Cambio de planes, nos vamos a ver la iglesia de la Santa Croce en cuya placeta hay una gran estatua de Dante. Otro inconveniente, no abren hasta las dos así que nos vamos a visitar la sinagoga judía, un edificio del siglo XIX con tres cúpulas verdes y un interior decorado al estilo oriental. Tiene un pequeño museo. Pepe y Juan se ven obligados a cubrirse la cabeza con una kipá negra recauchutada y las mujeres, para ir a tono, se ponen los fulares de manto.
Volvemos por la orilla del río a comer rápido porque nos temíamos larguísimas colas para sacar las entradas reservadas y luego para entrar a  ver el museo de los Uffizi. Un buen parón a pleno sol en el que mi hijo Juan ejerce de coyuntural sombrilla. Los Uffizi reciben el nombre de las antiguas oficinas de los Medici cuyo diseño se debe al arquitecto Vasari. En los exteriores se exponen esculturas de artistas del renacimiento florentino en hornacinas y un arco al fondo que da al río sobre el que se representa uno de los sepulcros de las tumbas mediceas. Empezamos la visita a todo tren por la segunda planta que conduce a uno de los tres corredores de esculturas antiguas, muchas de ellas son réplicas de obras clásicas griegas o romanas, como el Laoconte y la  Serie Aulica (los gobernantes Medici desde el trecento al quincuecento) a los que dan las primeras salas. La segunda está dedicada a Giotto y otros pintores del trecento que conserva el gusto por los dorados y las vírgenes en ”maestá”. Nos detenemos a contemplar la “Batalla de S. Romano” de Paolo Ucello, ganada por los florentinos gracias a la valiente intervención de un mercenario. Llevan los famosos yelmos a cuadros “mazzochi” característicos del siglo XV. Una de las pinturas más originales es el Díptico de Federico de Montefeltro, gran mecenas, y su esposa Battista Sforza, pintado por Piero de la Francesca (su madre), ambos de perfil como si de unas monedas se tratara pues están pintados por detrás. El Duque de Urbino coronado por la Victoria y la duquesa llevada por unicornios. El perfil de Federico era obligado porque había perdido un ojo en un torneo pero eso iba en detrimento de una fea nariz que se había roto en otro torneo. Los comitentes eran los que encargaban el cuadro y lo hacía un poco como mecenas, otro poco por religiosidad, algo como negocio y en especial por conseguir fama. Unas veces aparecían en la pintura y otras no, casi siempre de perfil. Ella luce una despejadísima frente a la moda de la época, un tocado de cintas muy rebuscado y relucientes joyas al estilo flamenco. Siguiendo con los pintores del quattrocento llegamos a Frangélico llamado “Angélico” por su temática religiosa y su gran devoción (el que no se lo crea que pruebe el conocido licor). Decía Vasari que nunca pintó un crucifijo sin derramar unas lágrimas. Fue beatificado por Juan Pablo II en 1982. Empezó como iluminador de misales y terminó como retablista. Conserva la elegancia decorativa del gótico en los dorados (mezcla el pan de oro con el rosa y el azul, como se puede ver en la “Anunciación” del Museo del Prado) y en los paisajes naturalistas, pero inicia el renacimiento con el estudio de la perspectiva. En “La coronación de la Virgen” de los Uffizi, Cristo y la Virgen flotan sobre una nube. A su lado un coro de ángeles músicos y bailarines. Los santos rodean la escena. De esta época también es la “Virgen con el niño” de Filippo Lippi, figura de gran delicadeza y dulzura, la cual está situada frente a una ventana, con la mirada baja, las manos en oración, un poco ajena al niño que le tiende los brazos. De los dos ángeles que acompañan la escena uno mira al público. Destaca el color azul intenso frente a la pálida blancura del cuello y la trasparencia del velo. Las vírgenes son el prototipo de la belleza florentina: boca carnosa, sin enseñar los dientes y el mentón saliente. Es evidente que en el renacimiento las vírgenes se humanizan con rostros sensuales, para ello los artistas utilizan a sus amantes, esposas o favoritas de los mecenas. Aquí la modelo fue Lucrecia Buti, monja de 21 años a quien sedujo o raptó dejándola embarazada del que sería el pintor Filippino Lippi. Intervino Cosme de Medici ante el papa para que se pudieran secularizar y casarse. Tiene influencia de Boticelli en cuanto a la introducción del paisaje, árboles y montañas.
     De todos los pintores de la Galería ninguno despierta tanta admiración como Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi (1445-1510) conocido como Boticelli, apodo con el que se conocía a su hermano por su profesión de orfebre y fabricante de barricas de vino. Destacamos en primer lugar el cuadro de “La Primavera”, definida por Vasari como “Venus, adornada por las Gracias, anuncia la llegada de la primavera”. Representa una fábula mitológica en la que se celebra una especie de rito pagano, aunque la crítica no se pone de acuerdo sobre su exacta alegoría. Desde el siglo XIX se discute lo que se esconde en la obra. La figura de Mercurio representa a Giuliano de Medici y la Gracia que lo mira es Simonetta Cattaneo, de casada Vespuci, con el que mantenía una relación amorosa. La composición es simétrica. En el centro Venus, diosa del amor, la belleza y la fertilidad. Las figuras, de elevada estatura, idealizadas, con ropas de colores claros y trasparentes se sitúan en un paisaje de naranjos (árboles relacionados con los Medici, cuyos frutos aparecen en su escudo). Quizá mejor mandarinas, cuyo nombre científico es “medica malae” en latín y que harían referencia al apellido familiar. Hay que tener en cuenta que este cuadro lo encargó Lorenzo el Magnífico para regalo de boda de su primo Lorenzo. De ahí los laureles que aparecen en el lado derecho (Lorenzo = Laurentis). Junto a Venus Flora que lleva en la cabeza violetas y una ramita de fresas. En el cuello una corona de mirto, en el manto, rosas, pero ella va esparciendo jazmines, nomeolvides, siemprevivas, clavellinas, etc. La fuente literaria más probable es la Metamorfosis de Ovidio que describe la fiesta de Flora, antes  Cloris, perseguida por Céfiro, dios del viento, que la tomó por esposa a la fuerza. Arrepentido, le regala un hermoso jardín donde reine eternamente la primavera. Ambos están representados a la derecha de la pintura. Ha habido varias interpretaciones de esta obra. La primera de índole filosófica-neoplatónica: el amor eleva al hombre del plano material (el amor sensual de Céfiro y Cloris) al plano espiritual (el amor platónico de Venus y Cupido). Guiados por Mercurio emprenderán el vuelo hacia las esferas celestes. El caduceo de Mercurio (una vara con serpientes entrecruzadas) es el símbolo de los médicos (Medici) y con él espanta las nubes para disfrutar de una eterna primavera. Las tres Gracias son Castitas, Voluptas y Pulchritudo. Otra interpretación es la política. Estaríamos ante el mapa de Italia: Flora equivaldría a Florencia, Venus a Venecia, Cupido sería Roma (al revés amor) y las tres Gracias representarían a Pisa, Nápoles y Génova. Hay quien lo ha interpretado como un calendario rural y hasta con un concierto de música. De menor tamaño es el cuadro de “El Nacimiento de Venus”. La diosa del amor había nacido de los genitales del dios Urano cortados por su hijo Cronos y arrojados al mar. Se representa el momento en que llega a la isla de Citera empujada por el viento tal y como narra Homero. De ahí que el título no sea correcto pues no es el nacimiento de la diosa sino su llegada a la isla. La postura de las manos tapándose la desnudez repite la de las estatuas romanas de las venus púdicas. A un lado Céfiro (el viento) y Aura (la brisa) en un abrazo. Al otro Flora (la primavera), una de las Horas (diosas de las estaciones) trata de cubrirla con un manto de motivos florales. El rostro de Venus parece el de Simonetta Vespuci, bellísima florentina, muerta en plena juventud. Es una belleza más espiritual que física aunque responde al ideal renacentista de tez blanca y cabello rubio. Se halla en la pose llamada “contrapuesto” que resulta más elegante También en este cuadro se han visto varias interpretaciones: la neoplatónica-cristiana, porque ella nace del agua como el cristiano del agua del bautismo; la filosófica que ve los cuatro elementos, agua, aire, tierra y fuego (el color del pelo de Venus es de un rubio rojizo). Nos llama la atención el color amarillento de esta pintura. Se cuenta que Boticelli mezcló huevos a las pinturas para conseguir esas tonalidades.   
    La fama de estas dos obras ha oscurecido un cuadro pequeño pero muy interesante, “La calumnia de Apeles”, escena mitológica narrada por el poeta Luciano en la que un pintor griego, envidioso del pintor Apeles, lo acusa de tramar una revuelta contra el rey egipcio Ptolomeo VI. Sin embargo Apeles logra salir de la cárcel al presentarse el verdadero líder de la revuelta. En compensación el rey le da como esclavo al acusador. ¿Se defendía así Boticelli de la calumnia de homosexualidad? En realidad nunca se casó, le tenía horror al matrimonio. O quizá quería señalar las calumnias de Savonarola. Este dominico predicaba desde el púlpito de Santa María dei Fiori contra el lujo, el lucro, la corrupción, la búsqueda de la gloria y la sodomía,  que sospechaba se extendían por toda la sociedad florentina. Fueron tristemente célebres sus “hogueras de las vanidades” a las que los florentinos debían arrojar objetos de lujo y especialmente libros licenciosos. Por sus críticas al papa Alejandro VI fue excomulgado, quemado en la hoguera en la Plaza de la Signoría, y sus cenizas arrojadas al Arno junto al Ponte Vechio. En el cuadro la víctima, un joven, es arrastrado por los pelos por una bella doncella (la Calumnia) que lleva una antorcha en la mano, dándonos a entender que la Calumnia se propaga como el fuego. Le acompañan la Envidia y el Fraude, dos bellas jóvenes que no aparentan su maldad. A lo lejos una mujer desnuda, la Verdad, levanta el dedo hacia el cielo pidiendo justicia. Su fisonomía recuerda a la diosa de  “El Nacimiento de Venus”. Un personaje que hace de acompañante y que oculta el rostro bajo una capucha es la penitencia. La víctima es llevada ante el rey en cuyas orejas de burro susurran la Sospecha y la Ignorancia. Las orejas son de burro porque escucha las calumnias sin distinguir la verdad de las mentiras. Al fondo un palacio de arquitectura clásica. Destaca el colorido y el tratamiento de la luz.
   Una figura famosa en el renacimiento florentino es Giorgio Vasari, considerado uno de los primeros historiadores del arte. Se le atribuye haber acuñado el término Renacimiento. Destacado arquitecto, en cambio sus pinturas no han resistido el paso del tiempo. De las que se conservan en este museo destaca “La fragua de Vulcano” en la que Minerva, protectora de las artes, semidesnuda, enseña un dibujo a Vulcano,  el cual está esculpiendo un escudo. Tanto Minerva como los amorcillos, los putti, llevan casco. Las tres Gracias están siendo pintadas por  pintores desnudos y de espaldas. Hoy se le recuerda más como autor de las “Vidas” de los artistas italianos de su tiempo.
   A continuación la sala de Leonardo da Vinci considerado el paradigma del sabio renacentista, versado en todos los ámbitos del conocimiento humano. Empezó a trabajar en el taller de Andrea Verrochio, escultor, pintor, orfebre y músico, con el que se le acusó de homosexualidad. Pronto el maestro vio que el alumno le superaba. Lo vemos en el “Bautismo de Jesús” de Verrochio, donde se sospecha que los ángeles los pintó Leonardo. Lo mismo podemos decir de la “Anunciación” en la que las alas del ángel son de pájaro de verdad. Como buen científico era amante de los animales. Iba por los mercados abriendo las jaulas de los pájaros para dejarlos en libertad. Luego se veía obligado a pagárselos a sus dueños. Si aparecen como suyas “La Anunciación” y “La adoración de los Reyes Magos”, donde los espectadores que presencian la escena muestran un gran dramatismo en los rostros. Pero en el paisaje es donde el joven Leonardo nos sorprende con una suave luz que difumina los detalles, el “sfumato”.
      Y llegamos a la sala de Miguel Ángel presidida por el “Tondo Doni”, el único cuadro que se conserva del genio renacentista y del que diseñó también el marco. Se llama tondo por su forma redonda que en el renacimiento se asociaba con el matrimonio. Fue un encargo de Agnolo Doni, un rico tejedor, para conmemorar su matrimonio con una Strozzi, familia de famosos banqueros. La Virgen se vuelve para coger al Niño que está junto a S. José en una escena de posición en espiral. Detrás S. Juan y un grupo de “ignudi” (desnudos) que representan ángeles pero sin alas. Los desnudos están de frente y recuerdan al Laoconte, grupo escultórico helenístico que se acababa de descubrir. Magníficos los colores y los pliegues del vestido de la Virgen. Ya en vida fue reconocido como un genio en pintura, escultura, arquitectura y poesía. Se formó en la Academia creada por Lorenzo el Magnífico donde todos los aprendices recibían un salario. Y marchó a Roma para estudiar a los clásicos. Ocupando el centro de la sala la “Arianna medicea” o “Arianna dormida”, escultura  de mármol romana de gran tamaño y belleza perteneciente al siglo II a. C. La joven levanta un brazo en el que apoya la cabeza. Viste una larga túnica y calza sandalias.                                     
  De Rafael Sanzio, llamado “el divino”, la obra más importante que conserva este museo es “La Virgen del jilguero” o del “cardelino” como se dice jilguero en italiano. La palabra viene de cardus, verdura que tiene espinas. Así el jilguero es el símbolo de la pasión y muerte de Cristo. Pero es que además el jilguero se alimenta de cardos. Se percibe la influencia de Leonardo en la posición piramidal de las figuras y en el ”sfumato”. Otra pintura a destacar es “El joven de la manzana” que no mira al espectador como manda la tradición, sino de reojo. La manzana era símbolo de amor y conocimiento. Muy conocido el retrato del papa mecenas Julio II de la familia della Rovere (roble), sentado en un sillón, cuyo respaldo termina en dos grandes bellotas, su emblema.
  Pasamos sin mucho detenimiento las salas de Rubens, Rembrandt, Velázquez, el Greco y Goya porque de estos pintores tenemos lo mejor en el Museo del Prado. Sí nos paramos en la “Venus de Urbino “de Tiziano, también llamada “ Venus del perrito”, regalo del duque de Urbino a su joven esposa. Evidente erotismo en esa Venus, que más que una diosa,  es una mujer sensual que mira al espectador. El color blanco de la carne contrasta con el fondo oscuro. Resulta un cuadro intrigante por sus muchos significados ocultos, toda una alegoría del matrimonio: el perro simboliza la fidelidad conyugal y la empleada que observa a la niña hurgando en los cajones la maternidad. En la mano derecha la diosa sostiene unas rosas de las que se ha caído una. La postura está tomada de la “Venus dormida” de su amigo Giorgione, que a su vez sirvió de inspiración a Goya para su “Maja desnuda” y a Manet para su “Olimpia”.  Otro cuadro bastante conocido es el de “Flora”, alegoría de una novia que deja ver su anillo de compromiso entre las flores que lleva en la mano derecha. Con la izquierda abre dos dedos en forma de tijera para decirnos que pronto dejará de ser virgen.
 Para el final he dejado a mi preferido, Miguel Ángel Merisi más conocido como Caravaggio. Empezamos por el “Escudo con la cabeza de Medusa” posiblemente su autorretrato de joven. Conmovedora la expresión de la Gorgona al ver sus cabellos convertidos en serpientes por obra de Afrodita envidiosa de su bella cabellera. Tanto esta como la pintura de Baco son de su primera época. Es un dios joven, reclinado a la manera clásica, con uvas y hojas de parra en el pelo, y manoseando el cordel de la floja toga que lo cubre. Enfrente un bol de frutas y una jarra de cristal con vino tinto como invitando al espectador a que se una a él. Una de las características de Caravaggio es el realismo. Lo vemos en la trasparencia de la copa y en que el vino se ha había servido recientemente por la espumilla de la jarra. Las manos y la cara colorada frente a la blancura del cuerpo muestran una ligera ebriedad, sin olvidar el aspecto andrógino del sujeto. Hay quien ha visto una interpretación religiosa. Baco, dios muerto y resucitado preanuncia a Cristo y al cáliz de la salvación. De la época de madurez  es “El sacrificio de Isaac” en el que destaca  el gran dramatismo del rostro del hijo que espera la muerte a manos de su padre sometido a una prueba divina y que el ángel llega a tiempo de evitar.
      No quiero abandonar los Uffici sin hacer mención a una escultura en mármol, copia de otra copia romana del original griego en bronce del siglo II b.C., el ”Hermafrodito durmiente” del que hay copias en los mejores museos del mundo desde el Louvre hasta el de Nueva York.
     Para descansar subimos a la terraza desde la que se apreciaba una magnífica vista de la torre del Palacio Vechio. Desde allí podemos ver que termina en un dorado león rampante del que dicen los florentinos que se mea cuando llueve y una flor de lis dorada, símbolo de la ciudad entre otros como las llaves doradas  porque la ciudad era partidaria del papa, el lirio rojo sobre fondo rojo y la palabra LIBERTAS aludiendo al deseo de los vecinos de no pertenecer a nadie (ni al papa ni al Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico en la lucha entre güelfos y gibelinos). Se ven cerquita las bonitas bíforas, ventanas geminadas o ajimez, con su parteluz, que son típicas del gótico florentino. Las vemos en los palacios, en el Campanille del Duomo y en alguna iglesia.                                             
      Al lado de la salida del museo nos sentamos a tomar un refresco  y de allí a la Plaza de la Signoría donde la Sinfónica de Florencia estaba dando un concierto. Repasamos las esculturas de la Logia dei Lanzi. Primero la de Perseo con la cabeza de Medusa que acaba de cortarle y que chorrea sangre. Esta era la única de las tres Gorgonas que era mortal. Las otras dos eran Esteno y Euriale. La violó Poseidón en el templo de Atenea y la diosa ofendida por la profanación de su templo la castigó a ser como sus hermanas, monstruos cuyos ojos emitían una luz que convertía en piedra a quien las mirara. Atenea mandó a Perseo para que la matara y puso la cabeza de Medusa en su armadura para petrificar a sus enemigos. Es obra de Benvenuto Cellini y está realizada en bronce. El resto lo componen “El rapto de las sabinas” de Giambologna en mármol, “Hércules y el centauro Neso” del mismo autor, “Menelao y Patroclo” (copia restaurada de un original griego del siglo IV a. C.) y “El rapto de Polixena” del siglo XVIII. De conversación con un joven italiano nos aclara que se ha suspendido por primera vez la Noche Blanca que tradicionalmente se ha venido celebrando con espectáculos en la calle como entrada del verano florentino la noche del 30 de abril. Los sindicatos habían pedido al alcalde que ese dinero lo dedicaran a resolver problemas sociales. Nos hubiera gustado entrar al Ayuntamiento pero se ha hecho tarde. Llamado el Palacio Vechio desde que fue el organismo principal de la República de Florencia desde el siglo XV, después palacio Ducal al establecerse en él Cosme I de Medici.  Siendo cárcel estuvieron en ella Savonarola  y Cosme el Viejo. La torre mide 95 m.
      Después de un breve descanso en el hotel nos vamos a cenar. No encontramos sitio. Todo lleno y difícil dar con una mesa para otto. Al final lo logramos en una terracita en la calle en la trattoria-pizzeria  Cornelius donde mi hijo Pepe se pide, para variar, una pizza quattro formaggi.
   1 de mayo.-Después del desayuno nos dirigimos a la iglesia de los franciscanos, la Santa Croce, famosa por los sepulcros monumentales de florentinos ilustres. Empezamos por el de Miguel  Ángel,  en  cuya parte superior destaca el busto. Se  sacó el rostro de la máscara funeraria. Le acompañan tres esculturas, de izquierda a derecha la Pintura, la Escultura y la Arquitectura, obra de Vasari. En la tumba de Galileo, este aparece con el catalejo y le acompañan dos esculturas, la Astronomía a la izquierda y la Geometría a la derecha. El sepulcro de Dante es diferente porque se trata de un cenotafio con la inscripción “Honrad al más alto poeta”. Sus restos descansan en Ravena. Junto a todos los anteriores se encuentra la tumba de Maquiavelo y la de Enrico Fermi, premio nobel de Física y del que deriva uno de los elementos de la tabla periódica, el fermio, todo estos datos nos los proporciona mi ilustrado y cultísimo hijo Pepe que, a diferencia de sus dos toscos hermanos, domina no solo el arte sino también la ciencia porque, al fin y al cabo, es un hombre del renacimiento.
Hay pinturas de Bruneleschi, Donatello y Giotto. Este último trabajó en cuatro capillas, en la primera de las cuales pintó el fresco de la vida de S. Francisco. Terminamos en la capilla de los Pazzi y el claustro.
Fuera, en la Plaza de la Santa Croce vemos acercarse la manifestación del uno de mayo. Van cantando la Internacional en un perfecto italiano y enarbolando banderas de distintos partidos, tanto socialistas como anarquistas y comunistas. Mi hija Carmen saca su vena rojeras y se suma a los cantos de los perroflautas aunque, como no pasó de primero de italiano en la escuela de idiomas, ella lo canta en español con el puño derecho en alto. Llegamos hasta el Museo de la Opera del Duomo para ver expresamente la Magdalena de Donatello tan recomendada y que realizó en la última etapa de su vida. Es una talla en madera de gran originalidad, en la que la santa aparece muy mayor y muy delgada. La leyenda dice que le pidió a Jesús que la convirtiera en fea para salvar su alma, sacrificando su belleza. Extraordinarios los relieves de la cantoría de Luca della Robia y Donatello. Niños y niñas junto a amorcillos (putti) cantores que tocan instrumentos. Su cantoría de la catedral es el púlpito para el órgano. Representa el salmo 150 de David “Laudate Dominum” que aparece escrito. Luca della Robia, cuya familia se dedicaba a los tintes, introdujo la técnica de la terracota esmaltada en blanco sobre fondo azul que se hizo muy popular porque se podía utilizar en el interior y en el exterior de los edificios. Nos detenemos en “La piedad de Bandini” que Miguel Ángel diseñó para su tumba en Roma. La vendió a Fco. Bandini sin terminar cuando decidió ser enterrado en Florencia. El cuerpo de Cristo al descender de la cruz lo sujeta Nicodemo, un viejo con la cara del famoso escultor. A un lado la Virgen y al otro una Magdalena en pequeño que parece ser añadida con posterioridad. Frente al grupo escultórico hay escrito sobre mármol un soneto de Miguel Ángel que hemos encontrado tanto en su idioma original como libremente traducido:

 “ Giunto è già ’l corso della vita mia,               Llega ya el curso de la vida mía
    con tempestoso mar, per fragil barca,         con frágil leño en mar tempesteada,
    al comun porto, ov’a render si varca            al común puerto a dar, atribulada,
    conto e ragion d’ogni opra trista e pia.        cuenta y razón de su obra triste o pía.

    Onde l’affettüosa fantasia                               Aquella afectuosa fantasía
    che l’arte mi fece idol e monarca                   que hizo del arte reina idolatrada,
    conosco or ben com’era d’error carca          conozco bien cuál fue de error cargada;
    e quel c’a mal suo grado ogn’uom desia.     que el hombre sin querer su mal ansía.

    Gli amorosi pensier, già vani e lieti,               Pensamientos de amor, alegres, vanos,
    che fien or, s’a duo morte m’avvicino?  ¿Qué son hoy si a dos muertes me avecino?
    D’una so ’l certo, e l’altra mi minaccia.       De una estoy cierto, la otra me amenaza.

    Né pinger né scolpir fie più che quieti            Ni el pintar ni esculpir con estas manos
    l’anima, volta a quell’amor divino                  Serena el alma, vuelta hacia el divino
    c’aperse, a prender noi, ’n croce le braccia.    Que en la cruz a todos nos abraza”.

Pasamos por la sala donde se exponen todos los mecanismos utilizados por Bruneleschi para la construcción de la famosa cúpula varias veces interrumpida por los albañiles que no la veían segura. Tiene 114 m de altura con la linterna y se tardó 12 años en construirla. El mismo Miguel Ángel se inspiró en ella para realizar la cúpula de S. Pedro de Roma. Y terminamos admirando las auténticas puertas del Batisterio de S. Giovani en bronce dorado entre las que destacan las” Puertas del Paraíso” como las llamó Miguel Ángel, obra de Lorenzo Ghiberti a sus 20 años. Formadas por  diez cuadros inscritos en una rica y estrecha orla en la que aparecen las cabezas calvas de él y el hijo que le ayudó. El paisaje y las perspectivas arquitectónicas dan fondo a las movidas escenas bíblicas
     El conjunto arquitectónico del Duomo, el Campanille, y el Batisterio impresiona por su belleza y elegancia al combinar en las fachadas los mármoles blanco de Carrara, verde de Prato y rosa de Siena, siguiendo el estilo gótico florentino. El Duomo pasó por varios arquitectos, empezando por Arnolfo di Cambio, siguiendo por Giotto y Andrea Pisano, terminando por Francesco Talenti. El Batisterio, en el que fue bautizado Dante, es el edificio más antiguo de Florencia, erigido sobre los restos de un monumento paleocristiano. Es un ejemplo de arquitectura románico-toscana. El campanario es un diseño de Giotto que murió antes de verlo terminado a partir de un diseño alemán en uso en aquel tiempo, gótico alemán o internacional.  Mide más de 80 m. En la parte superior las bíforas se convierten en triforas.
     Empieza a llover y nos refugiamos en una pizzería y después a comer. Como la lluvia no para nos dividimos, unos al hotel otros de compras. Pero el tiempo mejora por la tarde y nos disponemos a buscar el autobús que nos llevará hasta la elevada Plaza de Miguel ángel para contemplar las maravillosas vistas de Florencia y la puesta de sol sobre el Arno.
    Nos recogemos a descansar porque al día siguiente nos espera Andrea con el transfer a Pisa. De allí a Valencia, y por fin  a LORCA a escribir este emocionante periplo por el Renacimiento florentino...