miércoles, 28 de febrero de 2018

Las amigas

                                                Las  amigas


           La palabra amistad, como tantas otras, viene del latín " amicitia", afecto puro, desinteresado y recíproco. Es un concepto muy distinto según la valoración de cada uno, e incluso de la edad en que conocemos  a la amiga. Tengo amigas del colegio, del instituto, de la universidad, de las clases de gimnasia, de mi profesión de enseñante, de ser las esposas de amigos de mi marido...etc.
           Buscando dichos o frases sobre la amistad me he encontrado con algunos en los que coincido  y otros con los que no. Por ejemplo: "la risa es esencial para una buena amistad", desde luego que sí. Cuando nos reunimos a tomar café un pequeño grupo de antiguas profesoras del instituto  nos reímos con ganas contándonos las cosas graciosas que nos han pasado y procurando olvidar nuestros problema. Por el contrario, eso que se dice de que "los amigos son la familia que se escoge" no lo creo mucho. Hay una parte que corresponde al azar, alguien que se cruza en tu camino. No recuerdo haber escogido a mis amigas. ¿ Fueron las circunstancias? ¿la afinidad de caracteres? No sé, espero que alguna amiga me lo aclare.
           Muchos son los filósofos, científicos y escritores que se han interesado por este tema desde la antigüedad hasta hoy. ¡Qué sabio Confucio ¡ para el que la amistad  no dependía del espacio y el tiempo. Un buen ejemplo es el del reencuentro con mi amiga de la universidad Mari Toñi. Vivo en Lorca y a raíz de los terremotos de mayo de 2011 me buscó sin tener ni mi teléfono ni mi dirección cuando supo por los medio de comunicación que habían muerto 9 personas. Después de más de 40 años encontró en el listín de teléfonos el número de mi hijo Juan que habiendo abreviado el apellido de su padre aparecía el mío. Desde entonces mantenemos una comunicación casi diaria por internet. Ella me animó a escribir en un blog. Con alguna frecuencia nos reunimos a comer en Murcia, donde vive, con otras compañeras. Aquí me vienen a la memoria las palabras de Ruyard Kipling " no hay mayor placer que el de encontrar un viejo amigo, salvo el de hacer uno nuevo", pero me gusta más el dicho latino "verus amicus nunquam amici oblisviscitur". Para los que hayáis olvidado el latín  o para los que nunca lo estudiasteis quiere decir que "el verdadero amigo no se olvida jamás del amigo". Pero alguno debió salirle "rana" a Confucio cuando afirmaba que "el silencio es un verdadero amigo, que nunca traiciona"
             De los filósofos griegos  Aristóteles en su "Ética a Nicómaco" opinaba que la amistad " es lo  más necesario para una vida feliz". En términos parecidos habla Platón del concepto de amistad de Sócrates en el diálogo "Lisis".
              En el mundo romano Cicerón escribió "De amicitia" en un diálogo conocido como "Laelius" que asegura que la única amistad posible es entre iguales y pondera la importancia de la misma para la felicidad humana.
             Leyendo las "Lecciones de ética " vemos que para Kant la amistad moral exige una confianza absoluta de tal manera que  "dos personas deberán compartir no solo sus puntos de vista sino también sus juicios secretos" y añade  que " tal dispositivo de virtudes resulta escaso, raro ".
             Laín Entralgo en la Revista de Occidente de  1972 define la amistad como "la donación de una parte de la propia intimidad".
               Merecería un estudio aparte las parejas de amigos en la literatura. Yo señalaría dos, Aquiles y Patroclo, D. Quijote y Sancho. Aquiles llora la muerte de Patroclo y Sancho la de D. Quijote.
              También han escrito sobre la amistad Albert Camús, Borges, Alberto Moravia, Ralph Waldo Emerson  y tantos otros que sería largo enumerar. Hay quien habla de la gran Amistad con mayúscula señalando que es rara, única y solo se da una vez en la vida, "tu alma gemela". Yo fui muy afortunada al disfrutar de este tipo de Amistad con mi hermana menor, ya desaparecida, Pili. Teníamos los mismos gustos, a mi me interesaba la historia aún habiéndome licenciado en literatura, y a ella le gustaba la literatura aún habiéndose licenciado en historia. Hicimos viajes juntas y nos divertíamos con cualquier cosa, nos encantaban los museos  y desayunar en las cafeterías de la plaza Belluga contemplando la fachada de la catedral. Vuelvo al latín "verus amicus est tanquam alter ídem" (un verdadero amigo es como un otro yo).
           Tan importante es la relación de amistad que la Asamblea General de la Naciones Unidas ha declarado un Día Internacional de la Amistad, el 30 de julio.    

sábado, 17 de febrero de 2018

Escapada a Londres (Modigliani)

                                           


                                        Escapada a Londres para ver la Exposición de Modigliani

           Mi hija Carmen ( a la que le encanta Amedeo Modigliani) y yo hicimos una breve escapada al Tate Museum moderno de Londres  para ver la exposición temporal de este artista, los días  10, 11, y 12 de febrero de 2018. Había obras traídas de varios lugares del mundo, algunas de colecciones particulares difíciles de contemplar.
           Aunque nacido en Livorno (Italia) Modigliani sabía que solo en un lugar  podía desarrollar su carrera, París, y allí se dirigió a los 20 años (1906). De familia de judíos sefarditas, sufrió el antisemitismo de la época. Vivió  la bohemia de Montmartre junto a otros artistas como Picasso (del que se exhibe un retrato con cierto tono de caricatura que puede delatar la mala relación que hubo entre ellos al competir como primera figura del mundo del arte). Es la época en que se inicia en los desnudos femeninos. Después se trasladó a Montparnase (1909).
           De 1911  a  1913 se dedicó casi exclusivamente a la escultura para lo cual hacía primero el dibujo, tal y como vimos en sus cariátides, las clásicas figuras femeninas que con los brazos en alto sirven como soportes arquitectónicos. Las caras recuerdan las máscaras del arte africano, influido por su amigo Paul Guillaume promotor de arte africano. A la exposición se han traído siete cabezas en piedra en las que se aprecian las características que dominarán en sus retratos femeninos: alargamiento de los cuellos, de influencia egipcia (recordemos a Nefertiti), formas curvilíneas, ojos ovalados, almendrados, casi japoneses y , a veces, cerrados.
           De los retratos realizados a sus amigos artistas, poetas, músicos y escritores, yo destacaría el de la escritora y editora Beatrice Hastings, su amante desde 1914 a 1915, con el título de Madam Pompadour, y el que titula "Mujer española" que tiene los rasgos de Concha Piquer. En 1916 reanuda los desnudos femeninos con modelos a las que pagaba 5 francos la hora por posar, el doble que una trabajadora de una fábrica. El cuadro "Desnudo sentado en un diván ( La bella mujer romana)" de 1917  se ha convertido en el icono de la exposición  y aparece en la mayoría de los souvenirs. Algunas de estas modelos imitaban a las actrices cinematográficas que tan famosas se hacían durante la Primera Guerra Mundial. Estos desnudos se consideraron en su tiempo indecentes por mostrar el vello púbico, pues tradicionalmente los desnudos se pintaban exentos de vello.
        En cuanto a los retratos masculinos resulta muy original el pintado por ambos lados: en uno "El violinista", en el otro el escultor Constantin Bracusi, ambos jóvenes, con barba y ojos entornados, dominando el color azul. Muy interesante resulta el pequeño autorretrato como Pierrot, el personaje de la comedia dell'arte italiano.
        En los últimos meses de la Primera Guerra Mundial se instala en Niza como muchos de sus amigos pintores, incluso su nueva amante, la pintora Jeanne Hébuterne, quizá el rostro más repetido. En ausencia de modelos profesionales pintó niños, algunos de los cuales se muestran en esta exposición, como el chico del sombrero y el chico en pantalones cortos, donde vemos la influencia de los colores mediterráneos.
          La tuberculosis lo mató a los 35 años cuando sus cuadros empezaban a cotizarse. A los pocos días Jeanne, embarazada, se suicidó. El éxito le vino después de su muerte, llegando a subastarse en 2015 un cuadro por 150 millones de dólares.

viernes, 2 de febrero de 2018

El epíteto épico

                                                        El epíteto épico

                 Leyendo "Una columna de fuego" de Ken Follet me he encontrado con el personaje del duque Francisco  el Acuchillado, así llamado por haber recibido en la cara una herida  combatiendo contra  un cuerpo de alemanes aliados con los hugonotes (nombre que recibieron los protestantes franceses). Entonces recordé la importancia del epíteto épico, apelativo que alterna con el nombre del personaje o lo acompaña. Es un sintagma que suele ir detrás, y que se puede referir a personas, divinidades, personajes históricos, reyes, santos, guerreros o héroes. Como adjetivo o participio su finalidad no es especificar sino caracterizar al nombre. El epíteto épico empezó siendo una fórmula propia de la literatura griega épica a través de la cual se iba recordando al lector de forma reiterada cualidades definitorias de personajes, e incluso de ciudades. Los abundantes epítetos de la Ilíada y la Odisea demuestran el influjo de la tradición oral, que utilizaba la repetición continua de muchos segmentos como un recurso nemotécnico. En general el epíteto épico se emplea también para producir un efecto estético convirtiéndose en una figura retórica. Frecuentemente en la poesía arcaica griega se empleaban más para los hombres en la épica y para la mujeres en la lírica.
                        Ejemplos:
                        Ulises, el ingenioso, el fecundo en ardides.
                        Afrodita, amante de la risa.
                        Agamenón, el que tiene ojos de perro y corazón de ciervo, domador de caballos.
                        Andrómaca, la de níveos brazos.
                        Apolo, el que hiere de lejos, el más fuerte de todos los dioses, el del argénteo arco.
                        Los aqueos, de hermosas grebas.
                        Aquiles, el de los pies ligeros,
                        Atenea, protectora de la ciudad,
                        Aurora, la de rosados dedos.
                        Briseida, la de hermosas mejillas.
                        Héctor, el de tremolante casco.
                        Patroclo, de corazón valiente.
                        Poseidón, que ciñe y bate la tierra.
                        Tetis, la de argénteos pies, la de largo peplo.
                        Zeus, el de las sombrías nubes.
                        Las troyanas, de profundo seno.
                        Hera, de ojos de novilla, de grandes ojos.
         El epíteto "de largas alas" es uno de los más empleados, llegando a ser imitado de la épica por los líricos. Ejemplo: Hermes, el de las sandalias aladas. Pero el que se repite  con más frecuencia es el relacionado con el cabello en especial el rubio.
                          ,Ejemplos:
                           Los aqueos, de larga cabellera.
                           Atenea, de hermosa cabellera.
                           Elena, de largo pelo.
                           Tetis, de hermosas trenzas.
         Hesíodo en su "Teogonía" llama a Dionisio, el de aurea cabellera. Aunque el epíteto épico de los cabellos dorados es mayoritariamente aplicado a las mujeres como a Elena, cuyos cabellos rubios eran llamativos dentro de la cultura mediterránea, para Homero son rubios todos los aqueos. También en la lírica arcaica es uno de los atributos más  señalados. Rubios eran Atenea, Eros, Apolo, Artemisa, Afrodita, Casandra, Patroclo, Aquiles, Áyax, Penélope, Telémaco, la esclava Briseida, todos los argonautas...etc. El simbolismo del color rubio es debido a que era propio de dioses y héroes, privilegio que venía del color solar y del trigo. Pero no todos los protagonistas eran rubios. Héctor es moreno. Y no solo el color del cabello eran prueba de ascendencia divina, sino también la piel blanca y los ojos claros. La palabra "iris" referida a la parte de color del ojo es griega y hace pensar en ojos azules, verdes y grises. Los primitivos invasores que llegaron a Grecia eran del norte y de Centroeuropa y se convirtieron en la clase dominante.
          El epíteto épico continuó en los Cantares de Gesta medievales, extensa literatura que narra las hazañas de un héroe que representa las virtudes de un pueblo y que los juglares recitaban de memoria.
           Ejemplos:
           El Cid, el de la larga barba, el que en buena hora nació, el que  en buena hora ciñó espada.
           Doña Jimena, la mujer honrada.
           Martín Antolínez, el burgalés de pro.
           Alvar Fáñez, el del diestro brazo.
 Y llega al renacimiento  con D. Quijote, el ingenioso hidalgo, el caballero de la triste figura.













jueves, 18 de enero de 2018

Tempus fugit




                         Tempus fugit, sicut nubes, quasi fluctus, velut umbra  (1)

      ¿Qué cómo se me ha ocurrido escribir sobre la vejez? me preguntan las amigas. Pues por casualidad. A mi hijo Juan le gusta la filosofía y en mi casa los Reyes Magos pasan pronto, de manera que me ha dado tiempo a leer la "Retórica" de Aristóteles que le han dejado los sabios de Oriente. Me he detenido en el libro II  impresionada por sus opiniones sobre lo que yo creía una etapa natural de la vida, pero no opina así. Para él la vejez  es  una  etapa de debilidad  e inutilidad, merecedora de compasión"..."Por los años vividos ya, por haber sido engañados en la mayor parte de las ocasiones y haber cometido errores, y también porque la mayoría de sus cosas carecen de valor, en nada ponen seguridad y a todo prestan menos empeño de lo que deben. Creen, mas nada saben de cierto. Cuando discuten, añaden siempre: "posiblemente" y "tal vez" y todo lo afirman así y nada en firme. Son también de mal carácter, ya que el mal carácter consiste en suponer en todo lo peor. Pero además son recelosos a causa de su desconfianza, y desconfiados a causa de su experiencia "..." Así mismo son de espíritu pequeño por haber sido ya maltratados por la vida y por ello, no desean cosas grandes ni extraordinarias, sino lo imprescindible para vivir. Son también mezquinos porque la hacienda es una de las cosas necesarias y por experiencia saben que es difícil adquirirla y fácil perderla  Son cobardes y propensos a sentir miedo de todo, por cuanto se hallan en el estado contrario al de los jóvenes: ellos son efectivamente fríos, en vez de calientes, de manera que la vejez prepara el camino a la cobardía... y son más egoístas de lo que es debido, lo cual es también, desde luego, una suerte de pequeñez de espíritu. Y son desvergonzados... pesimistas... se pasan la vida hablando de sucesos pasados porque gozan recordando "...son quejumbrosos y no tienen buen humor ni gozan con la risa". Menos mal que algo bueno se puede añadir, "son compasivos". En otra de sus obras, "Reproducción de los animales" identifica la vejez con la enfermedad. Teoría que ha llegado hasta nuestros días, probablemente, por la gran autoridad del filósofo.
         Por el contrario Platón, su maestro, muestra una concepción positiva sobre los ancianos  en su obra "República" como la etapa en la que se alcanzan las óptimas  virtudes morales, y los habilitan para desempeñar los más altos cargos públicos. En esta misma línea se expresaron Cicerón, Shakespeare, Humbolt, Schopenhauer... etc.
En "De senectute" Cicerón hace una apología de la vejez, un auténtico manual de Gerontología, no de  Geriatría, en el que sus comentarios son de una gran modernidad frente a la visión negativa de la vejez en el mundo romano, llegando a afirmar que es "una etapa placentera de la vida". Pone como ejemplo a Catón el viejo que a sus 84 años estaba en plenas facultades mentales, afirmando que el anciano "no hace las mismas cosas que los jóvenes pero hace cosas mayores y mejores. Las cosas grandes no se hacen con las fuerzas, o la rapidez, o agilidad del cuerpo, sino que incluso suele acrecentarlas". Considera que es preciso "llevar un control de la salud, hay que practicar ejercicios moderados, hay que tomar la cantidad de comida y bebida conveniente para reponer las fuerzas, no para ahogarlas. Y no solo hay que ayudar al cuerpo, sino mucho más a la mente y al espíritu". Como observa que la memoria con la edad se debilita anima a ejercitarla, coincidiendo con los actuales psicólogos. Dedicó la obra  a un amigo que acababa de cumplir 65 años. Cicerón contaba con 62 y se aproximaba a 63, número mágico en la antigüedad con respecto a la edad, que se contaba por septenarias. Así el 63 era el noveno septenario, el último aceptable puesto que el siguiente sería el de los 70 años, que se consideraba próximo a la muerte. Afirma Cicerón que tomó como fuente un tratado sobre el mismo tema escrito por el filósofo griego Aristón de Ceos, hoy desaparecido. En ella el protagonista mitológico es Titono, marido de la diosa Aurora la cual le había conseguido la inmortalidad pero olvidándose de la vejez. Titono se convierte en un viejo decrépito hasta lo insufrible, y Aurora lo convierte en una cigarra. Por esos años  el derecho romano proporcionaba a los ancianos una autoridad familiar y  pública.
        Galeno decía que cada  uno envejece a edad diferente, incluso distinguía entre vejez y decrepitud.   
       Convendría detenernos  a distinguir entre viejo, anciano y senil, que aunque parecen sinónimos no lo son en el nivel del habla, más bien parasinónimos. La palabra viejo entiendo yo que tiene un campo semántico muy amplio y una valoración peyorativa, más en el femenino que en el masculino. Cojamos dos ejemplos de refranes : "Del viejo, el dinero y el consejo" y "Cuanto más vieja más pelleja". Anciano se usa solo para las personas e indica respeto por parte del que habla (Consejo de ancianos) (Senado viene de senex que quiere decir anciano en latín), y se valora su experiencia y sabiduría. En senil se observa la decadencia física, llegándose a hablar de viejo senil.
           En la misma línea de Aristóteles está la opinión de Celestina en el acto IV, que ya destacó mi amiga Mari Toñi en su blog "De senectute" con mucho acierto. Conversando Celestina con Melibea dice la vieja que la vejez es "mesón de enfermedades, posada de pensamientos, amiga de rencillas, congoja continua, llaga incurable, mancilla de lo pasado, pena de lo presente, cuidado triste de lo porvenir, vecina de la muerte...etc." Por lo que Melibea no concibe cómo  puede la gente querer llegar a vieja . A lo que le contesta que " desean llegar allá porque llegando viven, y el vivir es dulce, y viviendo envejecen". Para seguir  exponiendo los resultados del paso del tiempo: "aquel arrugar de cara, aquel mudar de cabellos su primera y fresca color, aquel poco oir, aquel debilitado ver, puestos los ojos a la sombra, aquel hundimiento de boca, aquel caer de dientes...etc."
            El viejo rico tenía asistencia familiar, pero ¿y el pobre? Será en el imperio bizantino  donde se establezcan asilos para viejos pobres en hospitales. Europa empieza a imitarlos en la Edad Media, promovidos por los obispos. También se les atendía en los monasterios. A partir del siglo XIII hay cofradías o hermandades religiosas que se ocupaban de ellos. Durante el XVII el interés de los gobiernos por la salud fue en aumento.                                                  Decía S. Ramón y Cajal que no deben preocuparnos las arrugas del rostro sino "las del cerebro. Estas no se reflejan en el espejo"..." se es verdaderamente anciano, psicológica y físicamente, cuando se pierde la curiosidad intelectual". Define la memoria como el "archivo de lo pasado, lucimiento del presente y único consuelo de la vejez. La memoria es el don más preciado de la vida". por su experiencia personal recomienda: régimen dietético, escribir sin detenerse a pensar si los escritos son vulgares o interesantes, recordando el dicho de Anatole France  "Aurora musis amica"; la fotografía  que "constituye distracción incomparable para el trabajo intelectual"..." gracias a ella el registro fugitivo de nuestros recuerdos conviértese  en copioso álbum de imágenes, donde cada hoja representa una página de nuestra existencia íntima y un placer estético redivivo "..."la vida pasa pero la imagen queda". Y su última recomendación para la gente mayor es la lectura, porque  "los libros nos permiten a toda hora conversar con los grandes genios de la Humanidad"..." son los únicos que se callan, después de hablar". Hay que volver a los clásicos grecorromanos pues "la irradiación del pasado nos da cierta ilusión de juventud y optimismo", sin olvidar a los clásicos españoles y a algún extranjero.
           Muy interesante la opinión de Gregorio Marañón que lejos de identificar la etapa de la vejez como decadencia total, señala que "bajo el punto de vista  antropológico se puede afirmar que es entonces cuando, intelectual y emocionalmente, se alcanza la plenitud". 
          Para el filósofo italiano Norberto Bobbio el concepto de vejez ha cambiado. Mientras que en la antigüedad oscilaba entre los 60, 70, hoy llega a más de los 80. 
          Después de todo lo expuesto la mayoría de los médicos actuales tratan de eliminar los mitos de la vejez, empezando por la incapacidad para el aprendizaje. Cuantos jubilados aprenden ahora informática, idiomas, bricolaje...etc. El segundo se refiere a la toma de medicamentos que, salvo excepciones, se pueden ingerir a través de frutas, verduras, pescado. En tercer lugar que la osteoporosis se asocia al envejecimiento, pero no a todos los ancianos, y vemos que enfermedades de los huesos también afectan a personas relativamente jóvenes. En cuanto a la depresión, es propia de cualquier otra etapa de la vida pero puede estar asociada al grado de soledad del anciano. Y por último la sexualidad, que se vive de manera diferente, no se acaba, se centra más en la ternura.
              Dos ciencias se ocupan modernamente de las personas que constituyen la "tercera edad": la Gerontología que estudia la vejez en todos sus aspectos, biológicos, psicológicos, sociales económicos y ambientales, y la Geriatría  que es una especialidad médica que se ocupa de las enfermedades de la vejez. Beltrán Báguena creó en la Facultad de Medicina de Valencia la primera cátedra de Geriatría en 1947. Al año siguiente se constituyó la Sociedad Española de Geriatría teniendo como presidentes de honor  a Gregorio Marañón y a Teófilo Hernando y como presidente al propio Beltrán Báguena. Éste en el prólogo de su libro " Prevención de la vejez achacosa y cuidados de los ancianos" afirma que " envejecer no es una desgracia, sino una gran fortuna que no está reservada a todos los que nacen".
           Actualmente la vejez se ha convertido en un problema en las sociedades occidentales conforme se ha ido alargando la media de vida. A nivel médico y sanitario ha servido para impulsar la investigación y destacar la importancia de la medicina. Pero la sociedad sigue con los prejuicios hacia los mayores, a lo que contribuyen los medios de comunicación de masas.

   Quiero terminar con algunas frases de famosos:

"La vejez es una extraña enfermedad que se cuida para hacerla durar", Voltaire.
"La bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida", Pitágoras.
"La felicidad o la desgracia de la vejez no es frecuentemente otra cosa que el resultado de nuestra vida pasada", Sainte Beuve.

"La ancianidad es una enfermedad crónica necesariamente mortal", S. Ramón y Cajal.


(1) El tiempo se escapa como una nube, como una ola, como una sombra. Mezcla de dos citas, la del tiempo huye de Virgilio, y referencias del Libro de  Job del Antiguo Testamento.

Bibliografía.
Aristóteles.- Retórica. Plutón ediciones. Barcelona, 2017.
Cicerón.- Sobre la vejez. Sobre la amistad. Alianza editorial, 2011.
Ramón y Cajal, Santiago.- El mundo visto a los 80 años. Austral, 1960.
Arquiola Llopis, Elvira.-La vejez a debate. Estudios sobre la ciencia. Consejo Superior de Investigaciones Científicas,1995.

martes, 19 de diciembre de 2017

Poemas griegos anteriores a Homero


                                               Poemas griegos anteriores a Homero

 

       Según Proclo, un historiador de la literatura que probablemente escribió en el s. II  ó  en el V  d. C, existía un grupo de poemas conocido como el “ciclo épico” que había sido compuesto en tiempos de Homero o quizás antes, y del cual el autor de la Odisea podría haber extraído material para sus obras. De los seis poemas épicos que trataban de la guerra de Troya sólo han sobrevivido unas cuantas citas, pero sus títulos y contenidos aparecen en un manuscrito de la Ilíada que se conserva en Venecia. El más largo era “Cipria” una especie de prólogo a la Ilíada, que comenzaba con el “juicio de Paris”, cuando Afrodita promete el amor de Helena al hijo del rey de Troya como recompensa por declararla la más bella de las diosas. La “Etiópida” continuaba el relato de Homero desde el funeral de Héctor hasta la muerte de Aquiles y la disputa entre Ayante y Ulises sobre quien debería quedarse con la armadura de Aquiles. La “Pequeña Ilíada” (que se atribuye a Homero) prolongaba la historia desde la adjudicación de la armadura a Ulises hasta la entrada del caballo de madera en Troya. Retomaba el relato  el “Iliupersis” (el saqueo de Troya) que describía la caída de la ciudad, y terminaba con dos sacrificios y una partida: el sacrificio de Polixena sobre la tumba de Aquiles, y el del hijo de Héctor muerto a manos de Ulises, tras los cuales los griegos ponían rumbo a sus hogares amenazados por una Atenea enfurecida.

      Finalmente los  cinco libros de los “Nostoi” (Los regresos) seguían a los vencedores en el cumplimiento de su destino e incluían el viaje de Menelao a Egipto y su vuelta a casa, la advertencia que el espíritu de Aquiles hace a Agamenón según la cual será asesinado por su esposa Clitemnestra, el naufragio y muerte de Ayante y el largo regreso del hijo de Aquiles Neoptolemo. La “Telegonía”, una continuación de la Odisea, relataba nuevos viajes de Ulises, el cual, una vez enterrados los pretendientes de Penélope, se dirigía a Tesprotia (una última aventura predicha por Tiresias), se casaba con la reina, luchaba en una guerra y volvía a Ítaca donde moría a manos de su hijo Telémaco, nacido de la maga Circe. Cuando éste descubría su error, acompañado de Telémaco y Penélope, llevaba el cuerpo de Ulises a su madre, quien concedía a todos la inmortalidad.

     Pero las más famosas historias troyanas fueron las escritas por un par de soldados que habían participado en la guerra de Troya: Dictis Cretense y Dares Frigio, que habían vivido varios siglos antes de Homero. Dictis escribió “Diario de la guerra de Troya”, que daba una versión griega, y Dares escribió “Historia de la caída de Troya”, según la versión troyana. Ambos relatos fueron probablemente compuestos en griego en el s, I d. C.  Las dos obras fueron traducidas al latín y, durante siglos, consideradas obras auténticas. Pero en el s. XVIII un erudito, Jacobo Perzonius, demostró que eran falsificaciones.

     El ciclo troyano tuvo su edad de oro en las traducciones al latín de los escritores romanos. Livio Andrónico tradujo la Odisea (s.III  a. C.). Posteriormente se tradujo la Ilíada. En el terreno de la imitación Virgilio escribió la Eneida y Ovidio la Metamorfosis. También cultivaron obras de tema troyano Ennio ( s. II al  I a. C) y Nevio (s. II a. C.). En teatro Séneca “Las troyanas” y “Agamenón”.

     Aparecen obras de tema troyano en la Edad Media en las lenguas autóctonas. La primera es una traducción al irlandés del siglo X. Le siguieron otras en escandinavo, holandés, búlgaro, islandés, checo, francés, italiano, inglés, alemán, castellano, gallego, portugués, catalán, alemán, leonés y aragonés. En Francia fue muy difundido el “Roman de Troie” del clérigo  Bonoît de Saint-Maure, que consta de 30.000 versos (s. XII). Hubo versiones prosificadas en el siglo XIII. En este mismo siglo en la Península Ibérica Rodrigo Jiménez de Rada, el Toledano, hace referencias en sus obras, entre otros.

     En el Renacimiento italiano destaca Petrarca, auténtico buscador  de códices griegos.

     El siglo XV está prácticamente dedicado a la Ilíada “como arquetipo de poesía épica” y porque tiene más de tragedia  que la Odisea  que se asemeja más a una comedia. Hay quien dice que la Ilíada es para hombres y la Odisea para mujeres. Con la llegada de la imprenta se difundieron los poemas homéricos más en latín que en griego. Basilea se conviertió en la gran ciudad de impresión de libros. Después Venecia.

      Las dudas sobre la autoría de los poemas empiezan en el siglo XVII en Francia. Se renueva el interés por estos temas con el Romanticismo (Walter Scott). Del siglo XX hay que destacar el famoso “Ulysses” de Joice.

      Dos curiosidades sobre Homero. Que el nombre podría ser un juego de palabras “ho me horón”  =  el que no ve. Desde la antigüedad se le consideró ciego. La segunda curiosidad es que Dante lo colocó en el infierno de su “Divina Comedia”, pero al principio, con los no bautizados, no con los condenados.

   

      


      

miércoles, 13 de diciembre de 2017

NEKIA


                                       N  E  K  I  A  (1) 

         En el canto XI de la Odisea Ulises visita la morada de los muertos o reino de Hades y  Perséfone, “la que lleva la muerte”, que se hizo  la reina de los infiernos al casarse con su tío Hades, el cual la había raptado mientras cogía amapolas (símbolo del sueño), violetas (símbolo del duelo) y azucenas (símbolo de la pureza) entre otras flores. Al final se llega al acuerdo de que Perséfone estaría en el infierno en invierno y  en la tierra con sus padres en primavera. Su símbolo es la granada, símbolo de la fertilidad. Es el propio Ulises el que le relata su viaje al mundo de ultratumba al rey Alcinoo: “Anduvimos a lo largo de la corriente del Océano hasta llegar al sitio indicado por Circe”. La hechicera Circe, “la de las lindas trenzas,” le había recomendado este viaje para encontrarse con el adivino Tiresias, que le explicaría cómo volver a su casa, a Ítaca. Se convierte así Ulises en el primer hombre capaz de volver de los infiernos y poder contar lo que ha visto.

        Los griegos creían que las almas de los difuntos primero tenían que pasar por el Erebo, una parte del Hades que a veces se usaba como sinónimo. Después Caronte cruzaba a los malvados  atravesando el río Aqueronte hacia el Tártaro, lleno de lagos, aguas infestas y  monstruos, para cumplir condena, mientras que los virtuosos eran transportados a la morada feliz de los Campos Elíseos. Del Erebo es de donde salen los difuntos que hablan con Ulises, entre ellos su propia madre. Se da la contradicción de que quienes han perdido la memoria (condición imprescindible para entrar en el mundo de los muertos), al mismo tiempo hablan razonadamente, como si al beber la sangre de los animales sacrificados por Ulises con anterioridad se hubiera obrado el milagro, aunque quizá por poco tiempo. El narrador lo describe así: “al perderse el aliento en los miembros, solo el alma, escapando a manera de sueño, revuela por un lado y por otro”.

        Llama poderosamente la atención la conversación con Aquiles: “No pretendas, Ulises preclaro, buscarme consuelos de la muerte, que yo más querría ser siervo en el campo de cualquier labrador sin caudal y de corta despensa, que reinar sobre todos los muertos que allá fenecieron”. Los críticos han comparado estas palabras con las que decía en el canto XXII  de la Ilíada: “Mi parca (la muerte) yo la cogeré con gusto cuando Zeus quiera traérmela”. Aquiles habría pasado de asumir gustoso su destino a quejarse del mismo. Unos 100 años pudieron separar la escritura de la Ilíada de la de la Odisea. La causa de este cambio de parecer del héroe podría ser un debilitamiento religioso en la sociedad griega.


(1)    Nekia, sinónimo de bajada a los infiernos, era un rito mágico griego para preguntar a los espíritus por el futuro.



jueves, 7 de diciembre de 2017

El origen del lenguaje


                                                  El origen del lenguaje                               


       Leyendo la autobiografía de Goethe he recordado las clases de “Filosofía del lenguaje “de D. Mariano Baquero en la Facultad de Letras de la Universidad de Murcia. Herder, filósofo alemán, teólogo, y crítico literario que escribió un “Ensayo sobre el origen de la lengua” para un concurso de la Academia de las Ciencias de Berlín, coincidió con el poeta alemán en Estrasburgo y se hicieron muy amigos. Lo ganó rechazando el origen divino que otros predicaban. Él defendía el origen del lenguaje como un acto humano en cuanto animal racional,  el hombre “considerado como animal desnudo y sin instinto, es el más indigente de los seres…Ahí está, débil y sometido, abandonado a la discordia de los elementos, al hambre, a todos los peligros, a las garras de cualquier animal más fuerte, a morir de mil maneras diversas”. El hombre necesitaba comunicarse para sobrevivir. De Herder dice Goethe que le reprochaba “con la mayor severidad” el placer que le causaban las Metamorfosis de Ovidio. Al cabo de un tiempo se distanciaron.

            En internet he encontrado el libro de Herder, que de estudiante no leí, y he descubierto cosas  interesantes que entonces me pasaron casi desapercibidas, como que “el lenguaje es el verdadero carácter distintivo externo de nuestra especie, como lo es la razón desde el punto de vista interno”.

       Después de tantos años dando clase de Lengua española, latín, griego, inglés y francés, me dice Herder que “los nombres han surgido de los verbos, y no estos de aquellos”, “el niño no llama oveja a la oveja sino criatura balante, convirtiendo la interjección en verbo”. “La palabra que seguía inmediatamente al sonido de la naturaleza, imitando esta, venía después de algo pasado. Los pretéritos son por tanto las raíces de los verbos…el pasado hay que contarlo…surgieron muchos pretéritos y un solo presente o ninguno”. Añade que el hombre primitivo al volverse humano todo lo personifica como varón o hembra, surgiendo los dioses y las diosas,  los artículos y los adjetivos.

      “Como el hombre sólo percibe el lenguaje de nuestra maestra naturaleza gracias al oído, sin el cual sería incapaz de inventarlo, el oído resultó ser el mediador entre sus sentidos, la genuina puerta del alma, el lazo de unión entre los otros sentidos”…”cuanto más antiguas y originarias son las lenguas, tanto más se observa en sus raíces esa analogía de los sentidos”… “la naturaleza entera resonaba ante el hombre, y el canto de éste” (hubo quien asociaba el origen del lenguaje humano al canto, imitando a los pájaros) “era un concierto formado por todas las voces que el entendimiento necesitaba, que su sensibilidad captaba, que sus órganos eran capaces de expresar.”

      Pero cabe preguntarse  qué ocurría en los casos en que no sonaba ningún sonido, palabras abstractas. Herder, que estudió muchas lenguas primitivas, dice que “la estructura entera en las lenguas orientales  testimonia que todos sus nombres abstractos han sido antes entidades sensibles: el espíritu en viento, el alma en aliento…etc.” Recuerda como los misioneros se quejaban de las dificultades que tenían para expresar conceptos cristianos en las lenguas indígenas.

     Ya desde la antigua Grecia se barajaban dos opiniones sobre el origen de la lengua: divino o puramente humano. Una de las teorías se refiere a que el hombre empieza a comunicarse por gestos, por mímica y que posteriormente imita con la boca. Ante la dificultad de comunicarse en la oscuridad o de noche es cuando empieza a emitir sonidos. Está demostrado que por efecto de un hábito ya familiar a los animales vecinos, ha formado el hombre los elementos de su lengua y ha introducido en ella sus gritos naturales o interjecciones, imitándolos o imitando los gritos de otros animales, sus propios ruidos y todos los ruidos de la naturaleza con el auxilio de su aparato fonador. Estudiando lenguas muy primitivas e incluso las  primeras palabras de los niños vemos muy utilizado el procedimiento imitativo que consiste en la reduplicación de las mismas  palabras para dar idea de la intensidad de la duración o de la repetición (guauguau, tamtam).

          Para el filósofo abate de Condillac (siglo XVIII) el lenguaje no es un vehículo del pensamiento sino que jugó un papel esencial en su elaboración. Se anticipó a Saussure al distinguir entre lengua colectiva y habla individual.  Defendía que había una cierta especie de sociedad ya establecida entre los inventores del lenguaje. Su amigo Rousseau en cambio opinaba que “las lenguas han nacido en el comercio doméstico de los padres, las madres y los hijos…En un primitivo estado no teniendo ni casa, ni cabaña, ni propiedad de ninguna especie, cada uno se alojaba al ocaso y con frecuencia para una sola noche: los varones y las hembras se unían fortuitamente según su encuentro, la ocasión y su deseo, sin que la palabra fuera intérprete muy necesario de las cosas que hubieran de decirse, y hasta se apartaban con la misma facilidad…Observad, además, que teniendo el niño todas sus necesidades por explicar y, por consiguiente, más cosas que decir a la madre que la madre al niño, éste es quien debía hacer los mayores esfuerzos de invención; de manera que la lengua que él empleaba debía ser en gran parte su propia obra; lo cual multiplica las lenguas tanto como individuos hay para hablar, a lo que contribuye todavía más la vida errante y vagabunda, que no deja a idioma alguno tiempo para adquirir consistencia…El primer lenguaje del hombre, el lenguaje más universal, el más enérgico, el único de que hubo necesidad…es el grito de la naturaleza. Como este grito era arrancado por una especie de instinto en ocasiones forzosas, para implorar socorro en los grandes peligros o alivio en los males violentos, no era de uso frecuente en el curso ordinario de la vida...multiplicaron las inflexiones de la voz y añadieron los gestos”, (“Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres”). Añade que las primeras palabras tuvieron un significado más extenso, el sentido de una proposición entera. En un principio solo sustantivos y verbos en infinitivo.

          El norteamericano Noam Chomsky, creador de la Gramática Generativa y Transformacional hacia los años 50 del siglo XX, desarrolló la teoría de que el lenguaje es una condición innata del hombre. Todos los lenguajes humanos están construidos sobre una base estructural común. Se basa en el principio de que “nuestro lenguaje es el resultado de descifrar un programa genéticamente determinado”. Contaba con el precedente de  la Gramática de Port-Royal (1660) defensora de la teoría de los “Universales Lingüísticos”.

           

          Partiendo de la premisa de que el hombre se distingue de los animales por la capacidad creciente de su cráneo, a partir de los 80 del siglo XX, más en los 90, algunos científicos sugerían que un cambio en la dieta de los homínidos que introdujo el consumo relativamente abundante de carne habría dado lugar a cerebros más grandes donde podría empezar a emerger la inteligencia. Richard Byrne afirma que también fue esta la causa del lenguaje oral, dada la dependencia recíproca entre el  lenguaje y el pensamiento. En realidad no se sabe qué factores desencadenaron el gran aumento del cerebro humano en los  últimos dos millones y medio de años.

               El antropólogo húngaro Abel Hovelacque declaraba que “lo que distingue la Lingüística moderna de las especulaciones del pasado sobre el origen y naturaleza de las lenguas…es que esta ciencia, enteramente contemporánea, ha reconocido y proclamado que existía “una vida del lenguaje”, que cada lengua pasaba inevitablemente por tales o cuales períodos biológicos… que sufría la suerte de todos los organismos”. Ya decía mi profesor de la Universidad de Murcia D. Mariano Baquero que las lenguas son como los seres vivos, nacen se desarrollan y mueren.

          El psicólogo húngaro G.Révèsz insistía en el carácter social de la lengua porque es la que hace posible el contacto entre los miembros de un grupo.

        La más reciente teoría es la glosogenética que se ocupa más de las diferencias entre el hombre y los animales. Es más de antropología que de lingüística. La evolución anatómica del hombre produjo unas condiciones inmejorables para la producción del sonido (dientes rectos, labios flexibles, lengua móvil, laringe y faringe apropiados para emitir sonidos…etc. Pero sobre todo un cerebro adaptado biológicamente para la función del lenguaje, con funciones para cada hemisferio (herramientas del lenguaje en el lado izquierdo).

        Hay quien opina que las lenguas sin vocales son más antiguas. Se ha calculado que fue en la era Neandertal cuando se inició el lenguaje, el lenguaje oral,  hace unos 30.000  ó  40.000 años.  La escritura como tal hará unos 3.000 años.

lunes, 4 de diciembre de 2017

GOETHE


 GOETHE
      Goethe es un escritor inabarcable, por eso solo me voy a detener en “Las cuitas del joven Werther”. Este escritor alemán del siglo XVIII haciendo prácticas de abogacía en el tribunal de Wetzlar se enamoró de Charlotte Buff, novia de su colega, también abogado en prácticas. Por otro lado un  joven abogado enamorado de un amor imposible se pega un tiro con la pistola que le había dado el novio de Charlotte (Lotte en la novela).  Con las dos historias estructura el argumento de su obra, en parte epistolar. Al terminarla confiesa: “Me sentía nuevamente libre y feliz, como tras una confesión general, y autorizado para emprender una nueva vida. Esta vez el viejo remedio casero me había ido como anillo al dedo. Pero tan aliviado y despejado como me sentía yo por haber transformado la realidad en poesía, tan confirmados se vieron mis amigos, que pensaron que lo que había que hacer era convertir la poesía en realidad, imitar una novela como aquella y, llegado el caso, pegarse igualmente un tiro. Pero lo que aquí en un principio se dio entre pocos terminó aconteciendo entre el gran público, y este librito que a mí me había sido tan útil fue tachado de extremadamente pernicioso”. Poesía y Verdad, libro XIII. Alude a la ola de suicidios que desató su lectura en toda Europa y que obligó a su prohibición en algunos países.

         El Werther tuvo una réplica satírica “Alegrías del joven Werther. Desventuras y alegrías de un Werther maduro” del ilustrado berlinés Christoph Friedrich Nicolai. Goethe en venganza le contestó con “Nicolai en la tumba de Werther”:


                                                                                           No sé como un joven murió un día
                                                                                           Aquejado de hipocondría.
                                                                                           De modo  que lo enterraron.
                                                                                           Entonces pasó una insigne mente
                                                                                           De defecación algo ligera
                                                                                           (Es frecuente entre esta gente).
                                                                                           Apurado se sentó en la tumba
                                                                                           Y defecó su montoncito.
                                                                                           Lo contempló con cariño
                                                                                           Y se marchó muy aliviado.
                                                                                           Ya de regreso anduvo reflexivo.
                                                                                           ¡Pobre hombre, como se ha perdido!
                                                                                           ¡De haber cagado como yo
                                                                                           Nunca habría fenecido ¡            (1775)
                                                                                                                                          
   Y un “Diálogo entre Lotte y Werther” según Goethe  bastante gracioso.

       A pesar de lo dicho al principio, he seguido investigando sobre Goethe  y  me ha maravillado su doctor Fausto. Su vida es tan interesante como su obra.  Partiendo de un refinado clasicismo abrió las puertas al Romanticismo del que se alejó después de su viaje a Italia, de donde volvió convertido en un escritor clásico. Quiso abarcarlo todo, las ciencias naturales, la filosofía, la arquitectura, el dibujo, el arte, la literatura, la teología, la política…etc. Después de terminar la carrera de derecho por voluntad de su padre que ejerció una gran influencia en él, trabajó en un despacho de abogados. Antes de escribir “Poesía y Verdad” piensa hacerlo  según esas leyes que nos enseña la metamorfosis de las plantas. En el primero el niño debía echar raíces…en el segundo debían crecerle ramas…y en el tercer tendría lugar la floración: “En la vida todo es metamorfosis, desde las plantas y los animales hasta el ser humano” (fue un gran admirador de la “Metamorfosis” de Ovidio).

         Aunque dominaba el francés y el inglés fue el gran defensor de la lengua alemana en unos siglos en los que imperaba el prestigio del francés. Escribía en latín y fue un gran lector desde los primeros momentos de su infancia, todo ello hizo de él un hombre de una inmensa cultura. Estudió en varias universidades aunque la más importante fue la de Leipzig por expreso deseo de su padre y terminó sus días en Weimar cuando acababa de terminar la segunda parte del Fausto. Amó a varias mujeres y se casó con una humilde vendedora de flores. A la muerte de esta y ya con 70 años se enamoró de una jovencita. Una peculiaridad suya que tan caro le costó a lo largo de su vida fue  “que me gusta verme rodeado de gente joven y  relacionarme con ella, por lo que ciertamente, al final acabo cargando con el lastre de su destino”, “Poesía y Verdad”, libro XII.  En el terreno religioso era luterano y se dice que ingresó en la masonería.

     Sobre el tema de Fausto  cuenta en su autobiografía que lo conoció por primera vez en un teatro de títeres en Estrasburgo y que le impactó grandemente. Como Fausto, se sentía insatisfecho después de vagar por tantos conocimientos. Pero el tema del hombre que vende su alma al diablo contaba con una larga tradición literaria. Empezando por los milagros de la Virgen que invadieron en la edad media los principales monasterios de Europa (recuérdense los de Gonzalo de Berceo en el siglo XIII) con el famoso mito cristiano de Teófilo que había hecho un pacto diabólico para avanzar en su carrera y superar el boicot del obispo rival.  Se salva por la intercesión de la Virgen María. Y siguiendo por “El libro popular del Doctor Faustus” de autor desconocido, que lo había sacado a la luz el impresor luterano Johann Spies (entre finales del XV y principios del XVI), astrólogo, filósofo y teólogo, que pretendía ser la biografía, llena de exageraciones, de un personaje real,  el doctor Fausto, de entre 60 y 70 años. Practicando la alquimia se produjo una explosión que le causó la muerte. Muchas cosas se rumoreaban, como que había intervenido el propio Satanás. Unos 50 años después apareció el libro, narración breve pero de gran éxito, en la que el protagonista hace un pacto con el diablo. En la traducción inglesa lo leyó Marlowe, que escribió un drama “Tragical history of Doctor Faustus” sobre el hombre que vende su alma al demonio que aparece por primera vez con el nombre de Mefistófeles, Señor de las moscas, y el protagonista con el de Fausto. Marlowe introduce un elemento importante en la leyenda del doctor Fausto: que Mefistófeles es un intermediario entre el hombre y Dios, entre el hombre y la belleza.

      En España hay varios antecedentes, pero el más próximo a Goethe es “El mágico prodigiosos” de Calderón. Este fue muy admirado en el romanticismo alemán y el mismo Goethe tradujo “La vida es sueño”.

     Todavía hubo otro Fausto anterior al de Goethe, el del alemán y amigo suyo, Lessing, hombre polifacético del que recibió abundantes influencias. Había estudiado teología en Leipzig y se licenció en medicina. Pero sus mayores éxitos los obtuvo como escritor de teatro y sobre todo como crítico literario. Su obra más famosa “Laoconte” es una comparación entre la pintura y la poesía. En su Fausto el diablo se hace pasar por Aristóteles, y Fausto tiene un excesivo deseo de conocimiento que no desagrada a Dios y se prevé la salvación del protagonista, algo que impresionó al joven Goethe y le influyó en el final de su poema dramático.

       Éste insiste en que “la manifestación más terrible de lo demoníaco es cuando predomina en alguna persona…su ser desprende una fuerza monstruosa y es capaz de ejercer un dominio increíble sobre todas las criaturas”. Para él un buen ejemplo era Napoleón, al que conoció personalmente. En esta misma idea escribe Rosa Sala Rose en la Introducción de “Poesía y Verdad”: “La idea de lo demoníaco, palabra más próxima al término griego “daimon” que a cualquier concepción judeocristiana del mal…Lo demónico para él es ese ser dominador y arbitrario que atraviesa los límites, vulnera las categorías del tiempo y espacio, y ama lo imposible. Es un poder contrario al orden moral”.

      En el Fausto de Goethe su protagonista es un viejo que lamenta la pérdida de la juventud. Nadie le enseña todo lo que quería saber y entonces invoca a los espíritus infernales a través de la magia y la nigromancia, pensando que se convertirá en un “dios todo poderoso”. Se presenta un perro negro que se metamorfosea en Mefistófeles, un diablo al servicio de Lucifer. Fausto con su sangre firma el contrato de venta de su alma por 24 años. La obra termina con el remordimiento y la salvación de su alma por el amor de Grechen (Margarita), lo que hace  que sea  conducido a las esferas celestes. El mito faústico representa la soberbia, la rebeldía y la caída del ángel Luzbel.

      Es este un tema recurrente que va de la Edad media al Barroco y de este al Romanticismo, perpetuándose en el siglo XX con el “Doktor Faustus” de Thomas Mann, premio Nobel de Literatura. Aquí el trato con el demonio lo hace un músico que a cambio tendrá que renunciar al amor, aunque logre la excelencia de la composición musical. Pero también se traza una analogía entre el trato con el diablo y la sociedad alemana que claudicó ante el régimen nazi. Alemania había vendido su alma al diablo y su final sería su destrucción. Con anterioridad su hijo  Klaus Mann durante su exilio en Holanda había escrito  “Mephisto” donde un actor se vende al régimen nazi para medrar en su carrera. Se predecía la destrucción de Alemania por su pacto con el mal (Hitler).

      Me comenta mi nieta Marina que ha visto un capítulo de los SIMPSON (dibujos animados) en donde un hombre vende su alma al diablo.                                         

miércoles, 22 de noviembre de 2017


A Z U L

 

       Como a otras personas que se han dedicado a investigar sobre este color, me he encontrado con el libro de Michel Pastoreau, “Azul, historia de un color” que ha despertado en mí una gran curiosidad, al explicar cómo ha ido cambiando su valoración a lo largo de la historia. Del color más ignorado al más valorado en las encuestas actuales. En las pinturas prehistóricas no aparece. Probablemente porque no abundaba en los seres vivos, plantas y minerales. En la Ilíada y en la Odisea Homero dice que el cielo era de “color bronce” y el mar “color vino”. ¿Es que los ojos humanos no podían percibir el azul o es que Homero era daltónico? ¿Pero no nos habían dicho que era ciego? ¿De nacimiento o perdió la vista después? Hay quien lo explica diciendo que la atmósfera de la Tierra pudo haber contenido más metano (CH4) que la de hoy.

        Los romanos no disponían de una palabra para este color, a pesar del mar y el cielo mediterráneo. Con el verde se referían a los dos colores. De hecho en francés, en italiano y en español, aún siendo lenguas románicas, la palabra con que se designa este color no viene del latín, sino del alemán y del árabe.

       Posiblemente la India fue el país más antiguo en disponer de una palabra para designar el color azul al utilizar la planta de índigo en los tintes, que suministraba a Grecia y Roma para el textil. Cómo se hacía la pasta de índigo lo contaba Marco Polo.

       Una  cultura antigua que conoció el azul fue la egipcia. Se ha encontrado en el vendaje de las momias. Disponían de un mineral, el lapislázuli, que utilizaban en joyería, mientras que el polvo machacado lo podían usar para pintura. Se podría pensar que azul viene de lapislázuli.  También disponían de plantas del género Indigofera (1580 a. de C.). Este género de plantas fue de gran importancia en las culturas precolombinas y los españoles las comercializaban para tintes. El premio nobel alemán Adolf von Baeyer (1880) consiguió el primer índigo artificial. Lo llamó “azul de Prusia”. Otros lo perfeccionaron.

       A partir de la teología medieval cambia totalmente la valoración del color azul. Es el color del cielo, de Dios, del manto de la Virgen. Está presente en las vidrieras de las catedrales, en los libros miniados, en los escudos nobiliarios. Fue el azul el último color en aparecer en las lenguas modernas.

       En el siglo XVIII pasa a ser el color del progreso y de las libertades gracias a la revolución francesa, para la que el azul era el color de la República, dejando el blanco para la monarquía.

     En los siglos XIX  y  XX  es importantísimo en el arte pictórico, el mejor ejemplo es la etapa azul de Picasso. Después de la Segunda Guerra Mundial fue el color elegido como símbolo de paz y unión, la bandera de  la UE, la ONU, los cascos azules, UNICEF… Los pantalones vaqueros como icono del siglo XX por sus tonos azules los tiñeron los genoveses con índigo procedente de la India.

      También tiene algo que ver con la moda. El color femenino por excelencia es el rosa y el masculino el azul. Hasta para ir a una entrevista de trabajo se recomienda traje azul marino y camisa celeste. El azul marino se ha impuesto en uniformes de policías y de algunos militares. En la guerra de los EE.UU los soldados del norte iban de azul y los del sur de gris.

       El color azul no está presente en el Arco Iris aunque Newton lo incluyera entre los siete colores por su afán de incluir el mítico número siete. En el Apocalipsis lo encontró cincuenta y cinco veces. Pero Isaac Asimov demostró que en el Arco Iris el azul no es más que una tonalidad del violeta. Las personas con dificultad para distinguir el color azul (muchos japoneses) se denominan “tritanómalas” y la afección  “acianopsia”.

       Conocido también como añil en los países mediterráneos, se mezcla con cal para pintar las fachadas de las casas. Azules pintan las cúpulas de las capillas ortodoxas en Grecia y aparece en muchas banderas europeas y en la de EE.UU.

        Tiene muchos significados pero predomina el de tranquilidad. Lo vemos en las habitaciones de muchos hospitales mezclado con el blanco. Pero un exceso de azul, según la Cromoterapia, puede producir insomnio o dolor de cabeza porque disminuye la producción de melatonina, la hormona que le indica al cuerpo que es la hora de dormir. Un buen ejemplo lo encontramos en la luz de las pantallas de televisión, ordenadores, tablets y móviles. En inglés “blue” tiene varios significados, desde pornográfico hasta triste. En español “príncipe azul, o sangre azul” hace referencia a que la nobleza gustaba de tener la piel muy blanca y se trasparentaba el color azulado de las venas. Recuerdo los tercetos encadenados de Manuel Machado dedicados a Felipe II:

                       “Nadie más cortesano ni pulido

                        que nuestro rey Felipe, que Dios guarde,

                        siempre de negro hasta los pies vestido.

 

                        Es pálida su tez como la tarde,

                        cansado el oro de su pelo undoso,

                        y de sus ojos, el azul, cobarde.

 

                        Sobre su augusto pecho generoso

                        ni joyeles perturban ni cadenas

                        el negro terciopelo silencioso.

 

                        Y, en vez de cetro real, sostiene apenas,

                        con desmayo galán, un guante de ante

                        la blanca mano de azuladas venas.           

                                        

         Muchas veces aparece el azul contrapuesto al rojo: el grifo del agua fría en azul y el del agua caliente en rojo; las señales de tráfico azules informativas y las rojas prohibitivas; zona azul para aparcamiento de tiempo limitado y zona rojo anaranjado para residentes; los conservadores azules y los de izquierdas rojos; las espadas de los jedis buenos de la película Star Wars son de luz azul y los malos de luz roja; en la escala de la temperatura para dar el tiempo el azul marca el frío y el rojo el calor; en la película X-MEN los personajes de Mística y Hank MC Coy son de color azul, así como los Pitufos, los extraterrestres de Avatar…etc.

      En la literatura hay títulos como “Azul” de Rubén Darío, “La dama azul “de Javier Sierra, “Ojos de perro azul” de García Márquez entre otras. En el cine y la televisión muchos más: “Verano azul”, “El lago azul”, “Azul oscuro casi negro”, “Azul”…etc.  

       Las nuevas redes sociales como Twitter, Skype y Facebook lo han incorporado a sus iconos.

       En la UCI de modernos hospitales se ha sustituido el color verde o blanco de los pijamas de los enfermos por otros de color azul porque parece que este color es más fuerte contra algunos microorganismos.

       El color azul es el pigmento menos abundante en el ser humano. Fijémonos en los ojos. Solo el 8% de la población mundial tiene los ojos azules. El color de los ojos depende  del pigmento melanina y los azules poseen menos melanina en el iris. Según el profesor danés Hans Eiberg, del Panum Institute de Copenhague, es el resultado de una mutación producida hace entre 6.000 y 10.000 años, originaria del Cáucaso y que se habría extendido por la emigración hacia el norte, hacia Europa, especialmente hacia Escandinavia.

      Los animales pueden tener también ojos azules: perros, gatos, tigres…etc. Y el azul puede aparecer en alguna otra parte de su cuerpo, como en las plumas (pavo real), en las alas (mariposas), en el pelo (zorro azul), en los genitales (Chlorocebus cynosuros, primate del África Oriental), en los huevos que ponen  las gallinas araucanas…etc. Y entre los peces: el pez Mandarín, el pez cirujano, el Ángel Emperador, el pez Beta, la gran ballena azul, el cangrejo azul,…etc.

     En los minerales también es un color poco frecuente. Nos encontramos con la andalucita, silimanita, cuarzo azul, calcedonia azul, y azurita o malaquita azul. Dentro de la joyería se utiliza: la cianita, la aguamarina, la iolita, el lapislázuli, la turquesa y el zafiro.

    Flores azules son las campánulas o campanillas, los lirios de agua, las “espuelas de caballero”, muscaris, acónitos, heliotropos…etc. Plantas para tintar azul el índigo y la “mullaca” andina de nombre aymara. Gracias a la ingeniería genética se ha conseguido la variante de rosa azul, iniciada por los australianos y perfeccionada por los japoneses.

      Quizá donde más escasea el color azul sea en la alimentación. Salvo el queso azul y los arándanos, en la mayoría de los casos proceden de tintes (pastelería y heladería). El arroz azul  de Malasia se consigue con el agua de haber hervido la flor Clitoria. Y se ha inventado en España un vino azul que ha dado la vuelta al mundo.

     La familia léxica del azul la forman: azulado, azulenco, azulino, azulón, azulgrana, azulete, azulejo, azulejero, azulejar, azulejería, azular y azulear (este último muy utilizado en la ciudad en la  que vivo). De la raíz cian (entre azul y verde) de origen griego: cianea (lapislázuli), cianita (turmalita de color azul), cianógeno (forma parte de la composición del azul de Prusia), cianosis (color azul de la piel), cianótico (que padece cianosis), cianuro (sal de ácido cianhídrico)…etc.

       Y  termino este recorrido por el color azul con sus más de 110 matices  con la hora azul tan apreciada por los fotógrafos, la hora del crepúsculo, donde no hay luz del día ni la más completa oscuridad…