domingo, 5 de enero de 2020

COMENTARIO DE TEXTO SOBRE LA NOVELA "INTEMPERIE"


                                                     I  N  T  E  M  P  E  R  I  E      

de  Jesús Carrasco


           Estaba leyendo una cartelera de cine en un periódico cuando he dado con el comentario de una película cuyo argumento está tomado de la novela del mismo título que fue considerada por la Asociación de libreros “Libro del Año  2013”. Se titula Intemperie. La he sacado de la biblioteca y la he leído dos veces porque he decidido escribir mis impresiones sobre ella.

         El título alude al desamparo que sufre el protagonista, un niño que huye de su pueblo y de su familia emprendiendo un camino por una naturaleza desértica e inhóspita. En él se encuentra a un viejo cabrero, poco hablador, que le va a librar de terribles peligros y que al mismo tiempo le va a enseñar cómo sobrevivir al hambre y la sed. Así el camino viene a ser la metáfora del aprendizaje.

          Hay otros personajes que representan el lado negativo, malvado, del ser humano: el alcaide, su ayudante y el tullido. El autor ha querido dar un halo de misterio (esta es su primera novela) al omitir nombres de personas, lugares, época y hasta el del perro. Existe un elemento que nos lleva a pensar en la postguerra española, el sidecar. El alcaide lo utiliza en sus desplazamientos. Se describen lugares desérticos que nos recuerdan a Almería, su vegetación de chumberas, jaras, higueras, almendros y el palo dulce (coloquialmente, palodú), además de la presencia del mar. Se usan las hojas de aloe como curativo para la piel y se utiliza la palabra “atiende” para llamar al compañero.

Todavía pueden verse aldeas abandonadas con restos de vías ferroviarias por las que antaño circulaban vagones de mercancías y minerales. Al mismo tiempo hay momentos que nos recuerdan escenas del western que se filmaron en la zona almeriense de Tabernas. Solo se alude al lugar como “el llano” (casualmente una finca que fue de mis abuelos entre Cehegín y Bullas (Murcia) recibía ese nombre). Todo el sureste español se ha visto marcado por la falta de agua. También es casual que este sea el tema de la novela “Con la lengua fuera” del lorquino José María Castillo Navarro, sobre el que escribí mi tesis doctoral.

Las personas sin nombre son: el chico o niño, el viejo o pastor o cabrero, el alcaide, su ayudante o el colorao (por el pelo), el tullido y el perro. Hacia el final y después de enterrar al viejo, su compañero de camino, pensó que “le hubiera gustado saber su nombre”.

        Podríamos definir la novela como una especie de movimiento neo-ruralista que renace en el siglo XXI y que recuerda a Delibes. Uno de sus aciertos consiste en la riqueza del léxico rural que a buen seguro habrá obligado a usar el diccionario para su lectura a algunos de sus lectores. Como ejemplo: albardón, aguaderas, serón, azuela, destrabar, parihuela, varear (la aceituna), serijo (de las pasas), morral (del chico), zurrón (del pastor), gualdrapa y ataharre (del burro), etc.

         En cuanto a la forma literaria me ha llamado mucho la atención las oraciones sin verbo que la mayoría de las veces corresponden a momentos de tensión emocional, como si la acción quedara paralizada. He recogido algunos ejemplos. En un momento de desesperación en que el niño rompe a llorar leemos: “la escapada infantil, el sol abrasador, el llano incapaz de inclinarse a su favor”; también cuando el chico se encuentra frente al alguacil que lo viene persiguiendo desde el principio del relato leemos: “la humedad de las botas, la suciedad de la piel, el olor de la comida, el final de su osadía”; la aparición del viejo con la escopeta del ayudante del alguacil se percibe como: “ángel de fuego que derriba los muros”; pero la mayor concentración emotiva se reduce a la oración-palabra “Sed”. Todo ello desprende un lirismo que le acerca a la poesía como el mismo Jesús Carrasco reconoció en una entrevista realizada en Página  2 de TVE.

       Del estilo señalaría algunas metáforas: los pómulos sangrantes son “manzanas de feria bañadas de caramelo”,  la luna reciente todavía era “una tajada estrecha amarilleando sobre el horizonte” y las hileras de olivos cual “hatajo de soldados de vuelta del frente. Heridos pero en marcha”. Más abundante es el símil de las moscas “como dientes negros”, se movían los pelos de su barba “como un campo de posidonias a merced de las corrientes”, marcas de vara asomaban por los costados “como nuevas costillas dibujadas”, el fuego “como un hurón ciego y voraz”, las lombrices y renacuajos del agua del pozo saltaban “como atunes en una almadraba”…etc.

      Cuando se trata de descripciones el estilo es realista, como la del tullido: “El pelo largo apelmazado, barba negra y un sayo de arpillera raída atado a la cintura por toda vestimenta. Tenía las manos incompletas y sus piernas estaban amputadas justo por debajo de las rodillas. Unas correas de cuero ennegrecido unían sus muslos a una tabla de madera con cuatro cojinetes grasientos por ruedas”.

       Hay quien considera que esta novela es un canto a los sentidos, olores, sabores, sonidos:

   “Perdido entre los cientos de olores que la profundidad (de la tierra) reserva a las lombrices y los muertos. Olores que no debería estar oliendo pero que él había buscado, olores que lo alejaban de la madre”. Unas veces son buenos, como “los aromas de pan” pero la mayor parte son como “el hedor de un buey podrido”.

        Frecuentes alusiones a los sabores de la comida o bebida (leche y vino a falta de agua): “Empapaba trozos de pan ácimo en un recipiente con vino”; “la torta de pan que había cocinado el viejo la ablandó con leche tibia” (gachas de leche); “atacaba la bota de vino con buches largos”; “mordiendo una cuña de queso correoso”.

        En cuanto a los sonidos  abundan los de la naturaleza o los animales que acompañan al viejo y al niño en su viaje de huida hacia el norte: “aleteos de palomas”, “coro de cencerros” y “balidos” (de las cabras), “ladridos del perro”. Siempre comían acompañados por el burro, el perro y las cabras. Hacia el final, muerto y enterrado el cabrero, el chico se refugia en una vieja casa para peones camineros y “escucha el tamborileo de la lluvia sobre una chapa caída”.

       El motivo de la huida la conocemos hacia el final. El chico recordaba “cuando su padre lo llevó por primera vez a la casa del hombre que ahora tenía delante (el alguacil) y lo dejó allí a merced de sus deseos”. Al encontrar el sidecar repara en “la cápsula en la que él había viajado oculto tantas veces”.

        Las últimas palabras son esperanzadoras: “Luego volvió a la puerta y allí permaneció  mientras duró la lluvia, mirando como Dios aflojaba por un rato las tuercas de su tormento”.



            

jueves, 12 de diciembre de 2019

Dos extraños en un tren

                                                                                                                                                                                                                                  Dos extraños en un tren


          Estando yo sentada en el tren se me coloca al lado un hombre con la gorra al revés que me dio la impresión de ser un emigrante porque era la hora en que salen de trabajar y se dirigen a sus casas, Pero no. Al verme sacar la tarjeta personalizada para enseñársela a la revisora, me comenta que el tiene una mejor que la mía. Las tarjetas personalizadas tienen descuento. Me pareció raro que siendo joven pudiera disfrutar de descuento. Abro mi bolso y saco la nota que me dieron en la ventanilla de la estación donde se establece que hay que ser jubilado, minusválido o familia numerosa. Le pregunto a qué apartado pertenece la  suya y se me acerca a la oreja, pues se trata de un secreto. ¡ Qué cara de ancianita bonachona de pelo níveo me habrá visto para tanta confidencialidad ¡ Me cuenta que su abuelo era maquinista y que conoce a todo el personal de la administración. Aunque ya murió los compañeros quisieron hacerle un reconocimiento a la familia dándole una tarjeta de minusválido que no solo le descuenta el 40% a él sino a su acompañante. Ante mi gesto de asombro saca la cartera y verdaderamente hay una tarjeta que incluye acompañante. Yo pensaba que se estaba quedando conmigo, pero era como la mía. Observa que la mía lleva mi fotografía y entonces me cuenta que él se la hizo con la gorra para atrás y no se la admitieron. La guarda en la cartera junto a la actualizada sin gorra. 
         Yo empiezo a recordar que nuestro país es donde nació la picaresca y debe continuar, por lo que veo. Le pregunto si el acompañante no tiene que justificar que es un familiar y responde que casi siempre va con su mujer, que es buenísima " fíjese usted si es buena que fue monja clarisa pero que se salió cuando cerraron el convento". Le comento que vienen de Santa Clara de Asís y que siempre me cayeron bien como buenas franciscanas. Me es muy querida la figura de S. Francisco. Me mira con los ojos muy abiertos y le aclaro que soy profesora jubilada de instituto.
       Le confieso que espero que  en España ocurra como en otros países donde los transportes públicos son gratuitos para los jubilados porque lo he visto en Inglaterra. El hombre dice que es catalán pero  ESPAÑOL, se dedica a los negocios, ha viajado mucho y también lo ha comprobado. Ha querido que sus hijos sepan idiomas y han hecho erasmus en Alemania porque allí están muy adelantados   y nosotros tenemos que imitarlos.
       Charlando, charlando llega a su destino, no sin antes darme la mano para despedirse y añadir que estaba encantado de "haber conocido a una persona tan inteligente". Ahora si que me quedo "con el ojo cuadrado" , como dice una amiga mía. ¿Será verdad que la cara es el espejo del alma? ¡Qué amistad más efímera¡. Ni nos preguntamos los nombres  jajaja. 

lunes, 2 de diciembre de 2019

Añoranzas del verano

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         AÑORANZAS  DEL  VERANO

               Mi amiga Enma veranea en Águilas y me cuenta que "cada mañana, durante las horas del baño en la playa vemos un cormorán (palabra que viene del latín  "corvus marinus" que significa cuervo marino), a veces dos, sobre una pequeña roca que emerge del mar. Siempre comento con los demás bañistas como sacude las alas para secarse después de una inmersión para pescar. Para ser un ave voladora tiene la alas cortas, así bucea mejor. Hoy mi hija y yo nos hemos acercado nadando y pensando que lo ahuyentaríamos con nuestros comentarios. Pero él, impertérrito, no se ha dado por aludido, con el cuello muy recto, la cabeza alta y como pensativo. Desde lejos solo veíamos el plumaje oscuro pero al acercarnos hemos comprobado que tiene el pecho blanco. Más tarde en casa vemos que ha llegado su pareja y le ha dejado el sitio mientras él se refresca en el agua. De vez en cuando asoma la cabeza. Lo he bautizado con el nombre de Carlos".
              " Hoy ha amanecido un día otoñal, amenaza lluvia, pero esto no ha impedido a nuestro amigo Carlos  ocupar su puesto de vigilante sobre el pico de la roca. ¿ No parecería más lógico que se resguardara en el nido? Probablemente estará divisando el movimiento del mar para localizar algún pececillo que llevar a su hogar. Porque los cormoranes no son como las gaviotas que comen con variedad, ellos solo se alimentan de los frutos del mar".
               "Hemos estado unos días sin bañarnos y no lo vemos. Se habrá cansado de esperar. ¡Adiós, Carlos, hasta el verano que viene ¡ CUIDATE DE LOS DEPREDADORES y que seas feliz con tu pareja".

miércoles, 11 de septiembre de 2019

En la playa

                                                      E n  la  playa


            Durante varios años al llegar el verano me desplazo al piso de la playa y tengo ocasión de ver bandadas de gaviotas (creo que del tipo de gaviota argéntea o "larus argentatus" ) que vuelan sobre la costa poblando los  cielos con su sinfonía de sonidos o posadas sobre el intenso azul del mar en busca de alimento, como pequeños lunares blancos que al mínimo ruido se elevan sobre el infinito.
           Pero hoy ha sido diferente, un día de mar serena "como si hubieran tendido una alfombra sobre sus olas" que diría Herman Melville en su novela "Moby Dick". De pronto y sin aparente razón las blancas aves marinas que reposaban con sus polluelos, alineadas mirando al sol en las cárcavas del monte de la Aguilica, parecían responder al grito de ¡ vámonos de aquí ¡  ¡huyamos de estas rocas mortales ¡  La mayoría ha levantado el vuelo con graznidos que hacían vibrar el aire ¡ qué espectáculo ¡ parecían huir de algo. Y, en efecto, sobre el perfil de la colina ha aparecido un halcón  volando en círculos  con maléficas intenciones.
            Ellas, las féminas (en sentido literario), dándoles la espalda al sol, preferían desaparecer antes que enfrentarse a ese pájaro tan masculino (en sentido literario). Ellas blancas, él negro, lo que me hace pensar en el simbolismo de los colores en nuestra cultura. 
           Algunas, más rebeldes, han permanecido en su sitios, desafiantes, cambiando de posición para seguir la dirección del sol como si fueran girasoles plateados.
            No entiendo ese comportamiento. Ellas, más de cien  lo podrían desplumar en un santiamén.¿Sabiduría o sensatez de la naturaleza? No, elegante abandono que recoge el refrán " no hay mayor desprecio que no hacer aprecio".
         A  continuación me sale la vena investigadora y busco que ocurre aquí con las gaviotas últimamente. La población de estas aves  ha aumentado tanto que molestan a los vecinos de las urbanizaciones colindantes y meditando un momento pienso yo ¿quiénes estaban antes las gaviotas o  las urbanizaciones?
         También me sale la vena curiosa y encuentro tres cosas , entre otras, que me llaman la atención:                                                                             1º beben agua dulce y salada.
               2º desde hace siglos es el símbolo de los mormones porque acabaron con una plaga de langostas que destruían sus cosechas.
                 3º son monógamas por lo que siempre se reproducen con la misma pareja. Al separarse, tras su regreso se reconocen por sus sonidos.
  

domingo, 9 de junio de 2019

Recorriendo Valencia

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   Recorriendo  Valencia     (junio  de 2019)

 
               Me comenta mi amiga Enma que ha pasado unos días en la ciudad de las fallas invitada por una querida  amiga de su juventud y acompañada de su cariñosa cuñada. Como sabe que me gustan los viajes me ha narrado todo lo que vieron, aquello que ella no había visto en ocasiones anteriores. Ya conocía la catedral, la Virgen de los Desamparados,  la  plaza del Ayuntamiento, el Museo de las Artes y las Ciencias, el museo S. Pío V  o Museo de Bellas Artes de Valencia reconocido como una de las mejores pinacotecas de España y las Torres de la antigua muralla medieval.
        "Llegamos a Valencia en tren a la 13,30 y después de instalarnos en nuestras habitaciones comimos en la casa de mi amiga un menú de hotel de 5 estrellas y cogimos el metro hacia el MuVIM, Museo de la Ilustración y de la Modernidad donde teníamos hecha una reserva.  Está ubicado en una construcción  en la que se encontraba el antiguo Hospital de los Inocentes, un antiguo centro psiquiátrico. El edificio actual está hecho de hormigón y cristal. "La aventura del pensamiento" ocupa la mayor parte del espacio y ofrece un recorrido a través de la historia con un lenguaje audiovisual. Empezamos por un "scriptorium" de un monasterio medieval donde los monjes realizaban copias de manuscritos y escuchábamos sus conversaciones, bajo la atenta mirada de un joven fraile que, en silencio , nos guiaba de una sala a otra mediante signos con las manos ( ¿SERÍA UN CARTUJO?). Por negros corredores laberínticos nos introdujo en el renacimiento y el barroco destacando la importancia de los descubrimientos y la labor de los grandes científicos de la época. Para contemplar lo ocurrido en el siglo XVIII cambió el guía y apareció una señorita a  la que solo le faltaba la peluca blanca, que nos fue conduciendo por distintas salas  e indicándonos que escucháramos el audio donde se relataban los avances de la humanidad con las revoluciones norteamericana y francesa y también el lado negativo de los esclavos y la guillotina entre otras cosas. Todo muy bien ilustrado con dibujos y cuadros. La tercera guía era una chica de bata blanca que representaba la investigación científica y los grandes adelantos de los siglos XIX, XX y XXI  con la revolución industrial y la llegada del hombre a la Luna, pero también el lado negativo de las dos guerras mundiales y la explosión de la bomba atómica. Me gustó por el valor pedagógico de los comentarios que insistían en los adelantos a los que ha llegado la humanidad, por ejemplo con la declaración de Derechos Humanos ….y mucho más. La siguiente visita fue al Museo de la Seda en el antiguo Colegio de Arte Mayor de la Seda desde el siglo XV. Un edificio rehabilitado por la Fundación Hortensia Herrero, esposa del fundador de Mercadona. De las tres salas principales, la de la fama, la de la capilla y la del archivo histórico nos detuvimos en las dos primeras. Nos pusimos unos patucos azules para no manchar el suelo. En la sala de la fama  observamos  el fresco del techo que representa  a S. Jerónimo, patrón del gremio y en el suelo una auténtica joya de pavimento de cerámica valenciana que representa los cuatro continentes conocidos hasta entonces (s. XVIII). El autor se inspiró en la fuente de la plaza Navona de Roma sustituyendo los ríos por los continentes. En el centro la mujer que representa la Fama y en las cuatro esquinas cuatro mujeres sobre carros tirados por los animales propios del continente: los caballos de Europa, los elefantes de Asia, los leones de África y los caimanes de América. En esta sala se reunían los dirigentes de la institución. Fue muy importante el comercio de la seda cuya ruta asiática terminaba en Valencia. Aún hoy puede verse en los trajes típicos. El museo es un valioso patrimonio que habla de tres siglos de la historia sedera valenciana". 
        "Nos recogimos a cenar a la casa  y nos acostamos pronto porque al día siguiente nos esperaba una larga jornada. Tras el desayuno tomamos el autobús que nos llevaría hasta la iglesia de S. Nicolás, templo gótico construido sobre una antigua mezquita en tiempos de Jaime I el Conquistador (s. XIII) la cual ya se había erigido  sobre un templo antiguo, aunque la decoración de la bóveda es de principios del XVIII, de un barroco tardío con todas las exuberancias de este estilo. La iglesia está dedicada a S. Nicolás de Bari, nacido en Turquía y cuyo cuerpo reposa en la ciudad italiana de Bari. Por ser el protector de la infancia y la familia  se le relaciona con la entrega de juguetes en Navidad. Otro santo comparte con él este templo, S. Pedro Mártir que luchó contra la herejía albigense en el siglo XIII. Ambos aparecen en distintas escenas de las pinturas restauradas  en 2016 en  el techo gracias a la Fundación  Hortensia Herrero. Está considerado hoy como la Capilla Sixtina Valenciana. De allí nos dirigimos al Barrio del Carmen concretamente al Centro cultural del Carmen que ocupa  el Real Monasterio de nuestra señora del Carmen del siglo XIII tras la conquista cristiana. Consta de un claustro gótico cisterciense y dos claustros renacentistas. En el siglo XIX se convirtió en sede de  las Escuelas de Bellas Artes, y Artes y Oficios. Actualmente recoge distintas exposiciones de fotografías en la nave blanca con columnas y en las salas laterales. Aún nos dio tiempo antes de comer de acercarnos al Museo del Corpus. Este edificio recoge en pleno barrio del Carmen  los elementos que se utilizan en las cabalgatas y procesiones del Corpus Christi que se celebran en Valencia desde el siglo XIV, llamado también Casa de las Rocas, nombre que reciben los carros triunfales con figuras alegóricas de carácter  sacro y profano: el Santo Cáliz, el dragón de S. Jorge...etc.Según un historiador de las procesiones lorquinas aquí está el origen de las carrozas bíblicas de la Semana Santa lorquina. Pasamos por las Torres de Serrano , por la Real Academia de la Lengua Valenciana y nos detuvimos a comprar suvenires."
        "Mi amiga había llamado a todas las chicas de su pandilla para presentárnoslas y comer juntas en el restaurante del Colegio de Abogados. Para hacer tiempo nos sentamos en la terraza de un bar murciano que estaba enfrente. A la hora indicada nos dirigimos al comedor y conocimos a unas señoras encantadoras. Las amigas de mi amiga son mis amigas. Algunas nos acompañaron a la NAU en la antigua universidad, en cuya Aula de Música, ubicada en la Capilla de la Sapiencia, escuchamos un concierto de Música de Cámara  de violoncelo, contrabajo y piano del que yo destacaría la profesionalidad del pianista Francesc Llop i Álvaro, profesor del Conservatorio Superior de Música de Valencia. Nos recogimos a cenar a casa y nos quedamos charlando hasta altas horas de la noche recordando nuestros años de jóvenes mamás  ¡ una gozada ¡ "
        "El último día, 6 de junio, lo iniciamos con la visita al Palacio del Marqués de Dos Aguas, una joya del barroco por dentro y por fuera. Maravillosa la fachada, fabulosa la decoración del patio interior, espectacular la sala de las carrozas, las de arqueología, las de cerámica islámica, la de recepción, el salón de baile, el dormitorio, la cocina...No me quería venir sin probar la horchata, así que entramos a la horchatería de Santa Catalina a tomar horchata de chufa con fartons, una  dulce delicia. Al terminar nos acercamos a la iglesia del mismo nombre, de estilo gótico, con girola y una austera decoración. Seguimos andando hasta S. Juan del Hospital, del mismo estilo pero sin girola. Tras la comida un taxi nos llevó a la estación del norte para volver, con pena, a nuestro pueblo. Pero hemos prometido volver porque nos hemos dejado cosas  que ver con esa intención. VALENCIA ES UNA DE LAS MEJORES CIUDADES DE ESPAÑA".

















domingo, 17 de febrero de 2019

Mi amiga Enma




                                                          Mi   amiga   Enma


             Desde hace un tiempo le tenía  una sana envidia a mi amiga  Mari Toñi  porque tiene una amiga, Constanza, que le cuenta historias, anécdotas  y  viajes que la divierten mucho. Bueno, pues yo he encontrado a una mujer, Enma, holandesa,que ha estudiado español en el Instituto Cervantes  de Utrecht (Países Bajos), ciudad que casualmente visité estas pasadas navidades  y que me ha solicitado ser su amiga por internet. Así intercambiaríamos experiencias, comentarios, lecturas y preferencias.
          Para empezar me ha dicho que está leyendo una novela española, en uno de cuyos capítulos el autor habla del lápiz y de lo importante que es para él. Todo lo escribe a lápiz y con la goma va borrando lo que no acaba de gustarle. Si se le acaba la punta echa mano del sacapuntas como cuando éramos niños. Ella me dice que hace algo parecido pero con el bolígrafo, con el cual no para de escribir desde que se levanta hasta que se acuesta. El bolígrafo tiene la ventaja de que no necesita sacapuntas. Se le acaba la punta, pues coges otro. Unas veces es la lista de la compra, otras el menú de la semana, el resumen del último libro leído, comentarios curiosos de artículos de periódicos (como cuando leyó  sobre la Piedad de Miguel Ángel que en ella Jesucristo tiene un diente de más, cosa que muy pocas personas  que lo han visto se han dado cuenta, aunque el Hijo tenga la boca entreabierta), anotaciones en la agenda de los compras del día, recuento a final de mes para comprobar que no se ha gastado  más de lo que se ha ingresado. 
        Hay veces que al leer se encuentra con alguna palabra desconocida, algún latinismo poco frecuente, frases de personajes célebres...etc. entonces toma nota y luego los pasa a sus respectivas colecciones en el ordenador.
         Al escribir correos electrónicos  a sus amigos y familiares  los hace primero en bolígrafo y luego los pasa al ordenador, aunque podría hacerlo directamente, pero el bolígrafo ¡es tan familiar ¡ le recuerda su época de estudiante (obtuvo la licenciatura en Historia) en los tiempos  en  que se tomaban ¡tantos apuntes ¡ no como ahora que todo se compra. Me comenta que en la novela española que está leyendo dice el autor: " No escribo porque tenga cosas urgentes que decir. Escribo por el gusto de llenar las páginas en blanco del cuaderno". Ella también escribe en cuaderno como cuando íbamos al colegio.
         Y no se olvida de escribir en el móvil, a los grupos de whatsaps, avisos a las amigas  para salir al cine , para jugar a las cartas, y respuestas a los mensajes recibidos.
         Como Emma es muy viajera  me ha prometido contarme algunos de sus viajes. Quedo a la espera pues ya le he mandado mi dirección de Pentasilea.
         Hoy es domingo y he salido con mi hijo Pepe  a dar un paseo y tomar el sol. Nos hemos acercado a la Alameda de la Constitución donde la Obra Social de la Caixa, Caixa-Fórum, ha instalado en una carpa la exposición "Héroes ocultos". Los primeros en aparecer han sido los inventores del lápiz y el bolígrafo ¡qué casualidad ¡ Pero el invento más valioso para mí es el de la fregona. Ese español de Logroño, Manual Jalón Coromillas, que nadie conoce, me liberó de fregar de rodillas. Me tenía que poner una almohadilla de goma para que no se me hicieran callos. La semana que me tocaba fregar las escaleras …¡pobres rodillas mías ¡ 

domingo, 30 de diciembre de 2018

Navidad familiar en Ámsterdam (21—26 D E 2018)


                                          “Sueño con pintar y luego pinto mis sueños”                                                                      Vincent  Van  Gogh



     Aunque había huelga de Renfe, mi hija Carmen y yo salimos de Lorca a las 7,30 de la mañana en el tren hacia Murcia. Nuestro tren debió encontrarse dentro de los servicios mínimos, igual que el que nos trasladó a Madrid. Comimos en la estación de Atocha  y en autobús  llegamos al aeropuerto  Adolfo Suárez de Barajas para encontrarnos con el resto del grupo: mi hijo Pepe, Bernarda y los nietos Pepe y Juan;  mi hijo Juan, Rocío y los nietos  Juan, Víctor y Rocío, además de mi nieta Marina y su novio Giuliano Petrone.

   El avión llegó con retraso al aeropuerto Schiphol de Ámsterdam a causa de la niebla, según explicó el comandante de la aeronave. Allí nos recogieron dos minibuses de 6  y  7 plazas hasta el muelle NDSM del río Ij  donde estaba atracado el Botel. Los camarotes tenían una amplia ventana que mostraban un bello paisaje marinero. Vimos pasar gabarras y ferrys entre patos y cisnes. Rápidamente comprobamos el cambio de clima, del Mediterráneo al Mar del Norte.  Aunque pequeños, los camarotes tienen de todo, especialmente calefacción. Y lo mejor, los empleados. Son sudamericanos y hablan español, hasta los del “Pollux”, con el simpático Carlos el hondureño.

Iniciamos el sábado 22 con un buen desayuno de bufet libre a bordo. A continuación un ferry (a los más novatos los bañó una ola provocada por el paso de un barco cercano y todos nos reímos) nos depositó en la Estación Central, centro neurálgico de todo tipo de transportes: metro, tranvía, autobús, taxi, tren… Cogimos un tranvía pues habíamos sacado tickets para los tres días y nos paramos en el Rijksmuseum con el deseo de contemplar los cuadros de Rembrandt. En particular nos interesó que vivió en el barrio judío de Ámsterdam y de sus personajes sacó las figuras bíblicas de sus cuadros. Pero pudimos detenernos en otros pintores holandeses menos conocidos. Rijksmuseum significa museo del Estado. Es un bello edificio de estilo holandés con su fachada de ladrillo rojo. Me encantó el enorme cuadro de la “Batalla de Waterloo” y el tríptico del  “Juicio Final” en el que se imita un poco al Bosco. Mi favorito es “La ronda de noche” de  “Rembrandt que después de la restauración de 1947 se comprobó que no era de noche sino de día pues el barniz y la oxidación lo oscurecieron. Era más grande pero para que cupiera entre dos puertas le recortaron un trozo con tres personajes.

Su título original: “La compañía militar del capitán Frans Banninck Cocq y su teniente Willen Van Ruytenburgh”. Es el momento en que el capitán, de negro y con la golilla de la época, da la orden de marchar al alférez. Detrás, los dieciocho arcabuceros (vigilantes del orden) de la compañía que pagaron por aparecer en el cuadro. Además, un perro, dos niños y una niña que, como foco de luz, parece representar a la primera esposa del pintor fallecida hacía poco. Es un cuadro de grupo como también lo son “La lección de anatomía del doctor Tulp” y “Los síndicos del gremio de pañeros”. Rembrandt, influido por Caravaggio, emplea el estilo tenebrista y el claroscuro propio del barroco.

El otro gran pintor de la pinacoteca holandesa es Vermeer que utilizaba los más caros pigmentos llegados de todos los lugares del mundo gracias a la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, como el rojo cochinilla y el azul de ultramar. Obsesionado por la luz, hace que predominen las escenas urbanas, costumbristas y musicales con el laúd y la flauta. No fue entendido en su tiempo sino mucho después, en pleno siglo XIX. El museo solo posee cuatro cuadros de este pintor, “La lechera”, “Mujer leyendo una carta”, “El callejón de Delfty” y “La carta de amor”. 

La siguiente visita es al museo de la cerveza Heineken, gran edificio que comprende distintas salas donde se explica la elaboración de la cerveza y su historia. Pero  ¡qué gozada ¡  las degustaciones, los videos de nuevas tecnologías donde nos introducíamos en unas habitaciones con proyecciones en las cuatro paredes, techo y suelo como si fuéramos burbujitas. Pepe y Bernarda se montaron en unas bicicletas con el video de fondo de la ciudad aparentando pasear en bici por Ámsterdam, una especie de karaoke y muchas más cosas que no recuerdo. Sí que nos pusieron una pulsera verde a los mayores y roja a los menores, con unas florecitas que despegábamos cada vez que bebíamos un vaso de cerveza, Coca-Cola o Fanta. Y mucha música. A la salida nos regalaron llaveros de Heineken. No había manera de sacar a los jóvenes y no tan jóvenes de allí. Comimos en un bar cercano pizzas y hamburguesas. En metro fuimos a ver la Plaza Dam, la más importante, con el pequeño obelisco dedicado a los caídos en la segunda Guerra Mundial, el Palacio Real y toda la decoración navideña con un alto árbol de navidad, muy iluminado todo con luces de colores. A las cinco ya estaba anocheciendo. Andando por las orillas de los canales llegamos al Barrio Rojo, un espectáculo único. Aunque algunos de los escaparates rojos de las chicas tenían las cortinas echadas (no sabemos si era por temprano o porque estaban “trabajando”) la mayoría ya enseñaban sus encantos para atraer al personal. Algunos callejones eran tan estrechos que apenas podíamos pasar dos personas. No sé a los demás pero a Bernarda y a mí no nos gustó. ¡Y qué decir del olor a marihuana ¡ Era el lugar apropiado para comprar chocolate y dulces de esa droga que allí está legalizada, como lo está la prostitución. Entramos a un bar, nos tomamos unas cervezas pero el ambiente no era agradable, llevábamos menores. Buscamos el metro hacia la Estación Central y desde allí al ferry. Pero nos equivocamos de muelle y tuvimos que volver para coger el que estaba próximo al Botel. Aprovechamos el tiempo que quedaba hasta la cena para descansar en los camarotes. Yo estaba tan cansada que no salí pero el resto del grupo fue a cenar al barco de enfrente, un  barco de vela convertido en restaurante, el “Pollux”.

Amaneció el domingo 23 lloviendo y no paró en todo el día. Desayuno, ferry, Estación Central y tranvía hasta el Museo Van Gogh. De los dos edificios entramos primero al relacionado con Vincent Van Gogh, pues el otro está dedicado a pintores contemporáneos y amigos, en especial a Gauguin. Vamos buscando “Los girasoles”, uno de los cinco cuadros sobre estas flores amarillas,  “Los lirios”, una de las dos versiones que existen, “El almendro” con sus lindas flores blancas sobre fondo azul (posiblemente con influencia japonesa), “El melocotonero”, “La habitación de Vincent  en Arlés”, “La casa amarilla”(que compartía con Gauguin en Arlés),  los cuadros relacionados con las faenas del campo como “La cosecha” en el sur de Francia para aprovechar los días soleados gracias al viento mistral y “Marinas des Saintes Maries de la Mer” con sus aguas de “color cambiante”, como él decía. Entramos en unas salas tituladas “Van Gogh dreams” en las que la tecnología nos introduce en los cielos estrellados de sus obras. Las formas parecen moverse, caerse, arrastradas por un ligero frenesí. Los colores dominantes: el amarillo y el azul. De los más de cuarenta autorretratos destacaría el que lleva el sombrero de fieltro en puntillismo y uno de los varios que pintó con la oreja cortada. A lo que hay que añadir sus objetos de pintura como la paleta, algún mueble, las cartas a su hermano Theo, su mejor amigo, fotografías de su familia…

En cuanto al estilo pictórico la mayor parte de la obra pertenece al postimpresionismo, incluso el puntillismo que inventó Georges Seurat al que calificaron de neoimpresionista.  

Una vez fuera fuimos  a dar una vuelta por el mercadillo navideño más cercano, junto a una pista de patinaje al aire libre. Y como no paraba de llover y yo llevaba los zapatos y los calcetines mojados nos refugiamos en una terraza de bar cubierta a comer y beber. A mi hijo Pepe se le ocurrió la idea de acercarse al mercadillo y comprarme unos calcetines de papá Noel que apenas entraban en los zapatos, pero ¡menudo alivio ¡ y a alguien se le ocurrió que fuéramos a tomar café a un “ Hard Rock” que como yo no sabía de qué iba me sonaba a los famosos almacenes ingleses, ¡qué ignorante! Es una cadena de tiendas-cafeterías que acumulan objetos de cantantes famosos de rock (las botas de uno, el sombrero de otro, la guitarra de no sé quién…) para gente fetichista. Otra vez el tranvía para llegar hasta el sitio famoso. Los jóvenes compraron camisetas y yo me tomé un vaso de leche para entrar en calor. El tiempo corría y se hizo la hora de dar el paseo en barco por los canales. Con unos auriculares en español fuimos recibiendo la explicación de la historia de los diques para evitar las inundaciones de las mareas gracias al famoso ingeniero holandés Cornelis Lely que diseñó el primer plano de un dique en 1891. Cuando fue ministro de Obras Públicas lo aceptó el gobierno pero hasta que Holanda no sufrió unas inmensas inundaciones no se logró la aprobación del parlamento (1918). Es el conocido  Afsluitdijk (dique de cierre). El segundo dique es del siglo XXI, el Oosterschelde, de 9 km. y 62 compuertas. Los puentes tienen una iluminación especial, a veces muy original, llenas de colorido… Las fachadas de las casas nos sorprenden por su originalidad (su estrechez se debe a que se calculaba el impuesto sobre los inmuebles por el ancho de la fachada) y también llama la atención que  no echan las cortinas. Lo mismo que los barcos-casas varados dentro de los canales. A nadie le importa que la gente les vea. Para demostrar que el agua no está contaminada hay patos y cisnes. El sistema de alcantarillado no va a los canales sino al Mar del Norte.

De vuelta al Botel a través de tranvía, Estación Central y ferry. Yo hice como la noche anterior, me quedé en el camarote descansando y ellos se fueron a cenar al “Pollux”.

Y ya llegamos al veinticuatro de Diciembre, esta noche es nochebuena y mañana Navidad. Empezamos como siempre, desayuno, ferry y Estación Central. Esta vez cogimos el tren de cercanías a Utrecht y en veinticinco minutos llegamos a la ciudad del famoso tratado. Pasamos por unos famosos almacenes y paseamos por los canales buscando la altísima torre de la catedral (el Domkerk) gótica dedicada a S. Miguel que, al ser reconstruida después de un fuerte tornado, se edificó fuera de la torre, el edificio más alto de la ciudad. La nave de la iglesia nunca re reconstruyó. Así nació la plaza de la catedral del Dom, una zona abierta entre la iglesia y la torre. A un lado la universidad y al otro el Instituto Cervantes. Entramos al templo y nos explicaron que aunque había sido católica en tiempos de Carlos V, ahora es protestante. Yo lo había adivinado por la posición de los bancos. Los protestantes los ponen unos frente a otros, cosa que yo vi en Alemania. Lo más bello, el rosetón y las vidrieras como la de los evangelistas. En la puerta la estatua de una mujer alta como monumento a los caídos en la segunda Guerra Mundial con la fecha 1940-1945. Entablé una discusión con mi hijo Pepe cuando me habla de los contrafuertes en que se apoyan los arbotantes de la catedral. Le recuerdo que eso se llama estribo y no se convence hasta que lo encuentra en internet. No se da cuenta que él es de ciencias y yo de letras. Nosotros estudiábamos varios cursos de arte. Igual que en Ámsterdam, nos comen las bicicletas. Tardamos en encontrar un sitio donde cupiéramos los trece. Encontramos uno muy bonito para la primera cerveza pero nada de comer. La segunda cerveza la tomamos en un bar llamado “Belgie”, lleno de vírgenes (los belgas son católicos) pero tampoco tenían comida. Acabamos en un italiano comiendo un montón de pizzas y sin problemas de idioma porque llevábamos a Giuliano Petrone, afamado intérprete de la bella Calabria. Se nos hicieron las cinco de la tarde y ya anocheciendo fuimos a Utrecht Central a coger el tren para Ámsterdam, Estación Central y de allí al ferry que nos dejó junto al Botel con tiempo para descansar antes de la cena de Nochebuena en el otro barco, pero no más tarde de las 9.30. No aparenta por fuera lo bonito que es el restaurante “Pollux”. Todo de madera y muy decorado con motivos navideños, estupendo para las fotos. Recordando a las familias que no han venido, hicimos un video de felicitación a la familia de Rocío, otro a la de Bernarda y un tercero para Italia a la familia de Giuliano Petrone. Todos nos devolvieron los suyos, ¡la técnica ¡ COMIMOS, BEBIMOS, BRINDAMOS y CANTAMOS villancicos. Nos recogimos a dormir. Eso yo, los demás se fueron de copas.

¡¡25 de diciembre, Rum, Rum, Rum…!!. Desayuno, ferry y Estación Central para hacer las últimas compras hasta la 1.30 que llegaron los coches para transportarnos al aeropuerto destino Oporto. Pepe, Bernarda y yo nos damos un paseo por los alrededores de la estación y vemos una iglesia católica, S. Nicolás, pero estaba cerrada. Nos hicimos fotos junto a los grandes aparcamientos de bicicletas, que estaban llenos por ser día de fiesta. Comida en el avión y en poco tiempo llegamos a Madrid donde se separa el grupo. Se quedan Carmen, Marina y Giuliano. Juan  sale con su familia y yo con la de Pepe rumbo a Lorca.


miércoles, 19 de diciembre de 2018

Las carreras de cuadrigas en Roma

                              Las carreras de cuadrigas en Roma.


                                                                                 Dedicado a mi familia y amigos que año  tras año disfrutan de las carreras de cuádrigas, como aquí las llamamos, en las procesiones bíblicas de la Semana Santa de Lorca,  con el apasionamiento de blancos y azules.






   " Las carreras de cuadrigas desfilaban al principio de forma solemne", presididas" por la autoridad que ofrecía los "ludi" (juegos), al que le seguían jóvenes danzantes y músicos"... " Todos los juegos tenían un origen sagrado"... "Las primeras carreras de carros de Roma se celebraban en honor de Conso, deidad agrícola e infernal en la que se conjugaban los poderes germinales de la tierra"... En el Circo Máximo había un pequeño templo dedicado a la Venus del Mar, patrona de los aurigas. Entre carrera y carrera se lanzaban donativos al público y se realizaban otros espectáculos, casi siempre a costa del erario público. Comenzaban al amanecer y duraban hasta el ocaso. "Llegaron a celebrarse cien carreras diarias  durante la dinastía de los Flavios."... "Se desarrollaban en el circo, cuya pista de arena estaba dividida por una "espina" o mediana en torno a la cual se efectuaban las vueltas." Cerca del final de la mediana "había dos columnas, cada una coronada por un travesaño de mármol. Sobre el primero se instalaba una hilera de huevos de mármol, símbolos de Castor y Pólux, patrones de Roma, sobre el segundo una fila de delfines, consagrados a Neptuno, el dios de los caballos. Cada vez que una cuadriga daba una vuelta se quitaba un huevo y un delfín..."




   " Las carreras eran gestionadas por varias grandes corporaciones que se lucraban con ellas." Las "factiones" adoptaban un color distintivo ( azul, verde, blanco y rojo ) que identificaban al auriga. "Estos colores suscitaban verdadera pasión incluso entre los emperadores."
   " El más popular de todos los circos de la ciudad era el Circo Máximo (550 a, de C.) con una cavea en tres niveles. Medía 550 m. de largo por 180 m. de ancho y podía albergar hasta 150,000 espectadores."... " El circo también servía para hacer negocios a los taberneros, pasteleros, astrólogos y prostitutas, aunque la actividad más importante eran las apuestas..."




    "Los aurigas conducían carros tirados por 2, 3, 4, e incluso 10 caballos. Cada auriga llevaba un cuchillo al cinto para que", ante un peligro," cortara las riendas y evitara ser arrastrado por los caballos al galope.  La mayoría de los aurigas se recubrían de estiércol de jabalí para que el mal olor les evitara ser pisoteados por los caballos si se caían del carro. "
    "Otros participantes en las carreras de carros eran los "medici" (médicos), los " autigatores" (ayudantes de aurigas), los "procuratores dromi" (alisadores de la arena), los "conditores" (engrasadores de ruedas), los "moratores" (engrasadores de caballos), los " sparsores" (limpiadores de carros), los "erectores" (los que bajaban los huevos y los delfines), los "armentarii" (mozos de cuadra), caballerizos, entrenadores, veterinarios, sastres, guardias de establos, aguadores...etc."



                                            (Notas extraídas de un capítulo de " Eso NO ESTABA en mi LIBRO de HISTORIA de ROMA"  del periodista  Javier Ramos), 2017.

Fotografías de Lorca. Desfiles bíblico-pasionales.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Alhama de Murcia

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     ALHAMA   DE   MURCIA   (excursión de un día con los
                                                                 amigos del Museo arqueológico de Lorca)
       
                   He tenido siempre curiosidad por visitar esta ciudad por su pasado musulmán y por la fama de sus baños medicinales. El nombre viene de Al-Hamma, aguas termales, como ocurre con Alhama de Almería o Alhama de Málaga.
                   Salimos de Lorca a las 8.30 camino de Librilla para empezar por la visita del poblado amurallado de El Murtal (siglo V a. de C.), un cabezo desde el que se divisa el valle del Guadalentín  con la sierra de Carrascoy al fondo por un lado y la presa de la rambla de Algeciras por otro. Quedan los restos de un pequeño poblado con torres en las esquinas (bastiones), en un lugar privilegiado de cruce de caminos, hacia el este, el oeste y cerca del mar.
            La siguiente visita fue al Museo Arqueológico de los Baños de Alhama. El complejo termal se sitúa en el entorno de la Iglesia de S. Lázaro, patrón de la ciudad,  y el Castillo. Es un moderno edificio dentro de un espacio ajardinado en el que el agua es su principal protagonista en recuerdo de su pasado musulmán. En el museo se recogen materiales desde el siglo V a. de C. salas romanas con piscinas, así como la reutilización de las mismas en época islámica y cristiana. Hay fotografías del Hotel Balneario de los siglos XIX  y XX  hoy desaparecido al haberse secado el manantial de las aguas termales. Aquí se conserva el mosaico de una domus romana encontrado en las excavaciones de la Plaza de S. Lázaro, fechado a finales del siglo I a. de C. en teselas blancas y negras presentando un motivo en forma de media luna llamada "pelta" que en número de cuatro se colocan simulando un molinete girando.
            La singularidad de estas termas romanas radica en la existencia de dos complejos: uno recreativo  en espacios separados para cada sexo, con sus salas características, el frigidarium ( agua fría), el tepidarium (agua templada) y el caldarium (agua) y  otro de baño medicinal con piscinas y lucernarias en cada sala para regular la luz y la temperatura. Cuando se convirtieron en baños islámicos se añadió el carácter religioso del agua como elemento de purificación.
             A la entrada del Hotel Balneario, construido en el siglo XIX había una placa de mármol con la inscripción " AEGROTANTIUM SALUTI, VALENTIUM VOLUPTATI (Para la salud de los enfermos  y el recreo de los sanos).     
             Ya era hora de comer y nos dirigimos por una carretera de montaña llena de curvas al restaurante del Mirador de Gebas del que salimos muy contentos por tan buena comida y tan amable trato. Desde allí iniciamos una ruta de senderismo de las muchas que hay en Alhama, la del mirador del Barranco de Gebas y después la ruta del propio Barranco. Nos encontramos con un bello paisaje lunar o bad-land ( que no hay que confundir con las cárcabas calizas, estas son margas de greda grisácea) resultado de millones de años de erosión cuando el mar se empezaba a retirar de estas zonas. Este barranco era un fondo marino, ahora desprovisto de una cubierta vegetal. Hace 200 millones de años este territorio no existía y estaba bajo el mar. Todavía se pueden encontrar fósiles. Pero hace 130 millones de años se inició un lento levantamiento del fondo marino como consecuencia de las plataformas tectónicas de África y Europa. Es cuando empiezan a surgir las Cordilleras Béticas. Sierra Espuña era una isla ( el nombre de la rambla Algeciras significa la isla en árabe). Posteriormente el mar se retiró totalmente. 
             Dejamos para otra excursión el Castillo y otras rutas de senderismo.  
                                         
                 
             

     
                       

domingo, 7 de octubre de 2018

El juego




                                                 


                                                                      "Los hombres son juguetes de los dioses" (Platón)  


                        He encontrado en mi biblioteca un libro que tenía olvidado y que mi profesor de lingüística de la universidad nos comentaba a propósito de la idea del autor con respecto al origen del lenguaje humano como un juego, "Homo ludens" de Johan Huizinga. Lo acabo de leer y este es mi resumen comentario.
        Empezaré por definir qué es el juego. Para unos es un convenio con el fin de, con ciertos límites temporales y espaciales, realizar algo bajo reglas determinadas, desarrollándose fuera del curso habitual de la vida. Para otros es una acción que se desarrolla dentro de ciertos límites de tiempo y espacio, según reglas libremente aceptadas y fuera de la esfera de la utilidad.
        El niño y el animal juegan porque disfrutan con ello y lo hacen con libertad. Para el hombre no es una necesidad física pero sí pone a prueba su fuerza corporal, su inventiva, etc., sin traspasar las reglas ya que entonces se rompería el juego. Con frecuencia se rodea de misterio y entonces aparece el disfraz. Hay conexión entre lo lúdico y lo sacro, sobre todo en las civilizaciones antiguas. Los rituales sagrados coinciden con el juego en que se desmarcan del ambiente cotidiano y se recogen en un espacio cerrado. Ejemplos de espacios cerrados: el templo, una pista de tenis, un tablero de ajedrez, un parlamento...                                                                                                                  
        Para Huizinga los primeros sonidos, las primeras palabras, no son más que un juego. Analizando los vocablos con que se designa al juego en distintas lenguas señala que al hablar de juegos olímpicos estamos utilizando un término latino derivado de "iocus" (broma), aunque el latín  posee una sola palabra para todo lo relacionado con el juego, "ludus", puesto que para los griegos esas competiciones no eran juegos, porque "la porfía en todas las ocasiones, se convirtió entre los griegos en una función cultural tan intensa, que se consideró como algo corriente y lleno de valor y ya no se sintió como juego". En la vieja India, el sánscrito poseía diferentes palabras para expresar el concepto de juego. Igualmente en China. En los tres casos se diferencia el concepto de competición del de juego. Es ganar, ser superior a otro, obtener prestigio, honor, premios... Al hablar de competencia vemos que las lenguas románicas siguieron el mismo camino que el castellano, el francés "jeu", el italiano "giouco", el portugués "jogo", el rumano "joc". La  explicación podría ser semántica. 
       Todo lo contrario ocurre con  la lengua inglesa, que utiliza la misma palabra, "play", con el significando de jugar, tocar un instrumento musical y realizar una representación teatral, entre otras.
        Una forma de juego relacionado con la lengua es la utilización del enigma, que en un principio era un juego sagrado que se hallaba entre el juego y lo serio. La vida cultural con el paso de los años los fue separando. Ya los griegos eran muy aficionados a preguntas del tipo:
            ¿Quiénes son más, los vivos o los muertos?
             ¿  Qué es mayor, el mar o la tierra?
               ¿Qué fue antes, el día o la noche?
       Y los filósofos daban  las explicaciones mediante el juego del diálogo.
     La competición enigmática sagrada solía preguntar sobre el origen de las cosas, la vida, la religión. A lo largo de la historia sabemos de reyes que preguntaban a sus sabios, como Federico II de Hohenstaufen que sugirió a su astrólogo Miguel Scoto:
             ¿Dónde descansa la tierra?
              ¿Cuántos cielos hay?
               ¿Porqué es salada el agua del mar?
             Niega Huizinga que en la poesía solo haya que destacar el elemento estético porque cree que "En las culturas arcaicas la poesía representa una función social y litúrgica...el poeta es vate, un poseso, lleno de Dios... La poesía nace en el juego y como juego". Y recoge el hecho de que en algunas culturas antiguas grupos de chicos y chicas se decían estrofas poéticas con insinuaciones eróticas y burlas, repitiendo palabras e improvisando como un juego.
             El juglar ( de joculator) de la Edad Media conserva la historia, la tradición y al mismo tiempo fanfarronea en las fiestas. Entre los géneros de la poesía trovadoresca medieval no podía faltar el "joc partit", juego de preguntas y respuestas en asuntos de amor. Cuando investigamos las primeras muestras literarias de una lengua siempre la poesía precede a la prosa. La poesía es un juego de palabras que adopta distintas formas, épica, lírica y dramática. De todas ellas la más lúdica es la lírica, la más alejada de lo lógico y más cercana a la música y danza. La tragedia y la comedia griegas se presentaban en competiciones, como un juego de donde salía un ganador. El verdadero poeta -dice Platón a Sócrates- tiene que ser a la vez trágico y cómico, como la vida misma.
            Elemento muy importante en la poesía primitiva  es la personificación, siendo uno de los  más utilizados, en palabras de Huizinga, la especulación mítica sobre el origen del mundo y de las cosas:
             ¿Qué era el principio?
              ¿Qué había antes?
             Las respuestas caen en el campo de las leyendas. En muchas el mundo surge de algún cuerpo humano con la intervención de un dios creador. En las religiones más arcaicas encontramos un mundo de dioses y de espíritus en forma de animal. También los hombres, como el hombre-lobo.
            Donde mejor se aprecia  la relación del juego con la filosofía es en los sofistas griegos, en el "impulso de realizar una exhibición para lucirse y derrotar a su rival en lucha pública, dos móviles del juego social", utilizando el viejo sistema de preguntas y respuestas. Tanto Platón como Aristóteles consideraron un juego digno luchar seriamente contra los sofistas, que además cobraban dinero con eso.
           Nuestro autor sobre las artes empieza con la música, "ya sea que la música alegre y divierta a los oyentes, ya sea que exprese una alta belleza, o tenga una sagrada finalidad litúrgica siempre sigue siendo un juego" ( los actuales conciertos con su silencio y la fama de sus directores son de fecha reciente). Lo mismo se puede decir de la danza, considerada su arte gemela. Aunque hay  grandes diferencias, desde las danzas sagradas a los bailes de las fiestas populares que van perdiendo el carácter lúdico.
           Las artes plásticas (pintura, escultura y arquitectura) son las que menos participan del carácter lúdico, pese a los concursos. Recordemos que Brunnelleschi ganó el concurso para construir la cúpula de la catedral de Florencia frente a 13 rivales.
           Si comparamos la cultura griega con la romana, la primera es más lúdica , ya que los latinos dieron muestra de ser más prácticos, más económicos y más jurídicos, aunque al mismo tiempo,  menos fantasiosos. Excepto las luchas humanas o con animales que responden al dicho "panem et circenses".
          En Bizancio el juego se centró más en las competiciones de carreras en el hipódromo que hacían dividirse a los bizantinos en bandos y colores (4), hasta en partidos políticos.            
          Otra apreciación de Huizinga, ahora sobre el renacimiento: "Si alguna vez una élite consciente de si misma ha tratado de concebir la vida como un juego de perfección artística ha sido en el Renacimiento", con figuras mitológicas, alegorías, decoración... El Barroco, con su principal característica, la exageración es tan lúdico como el Rococó. Pero el siglo lúdico por antonomasia es el XVIII, con el juego político de intrigas y aventuras, clubes, asociaciones, tertulias literarias, asociaciones secretas, el gusto por los salones, las pelucas, los trajes... El ímpetu del juego hizo a estos hombres y mujeres fecundos para la cultura, pero sin olvidar los ideales sociales y educativos. En el siglo XIX la revolución industrial logró que en casi todas las manifestaciones de la cultura el factor lúdico fuera perdiendo terreno: "Europa se viste de ropa de trabajo".
            El desarrollo del deporte desde finales del XIX se practica con unas reglas más rigurosas y la disciplina que se impone hace que se vaya perdiendo algo de su contenido lúdico. Empiezan los jugadores profesionales para los que el deporte ya no es un juego, es demasiado serio.
            Política y juego lo explica Huizinga  cuando dice que "no es osado afirmar que el elemento lúdico constituye uno de los aspectos fuertes del parlamentarismo que no solo se manifiesta en las discusiones y en las formas tradicionales de las sesiones, sino que van más allá en las costumbres de las elecciones, concretamente en los Estados Unidos de América, que desde 1840 crearon un estilo  con más ingenuidad y espontaneidad, por tanto más lúdico".

            Quiero terminar con algunos dichos o refranes que hacen relación al juego.


Hacerle a alguien el juego.
Poner en juego.
Estar en juego.
El juego del amor.
Jugar en bolsa.
Dar juego.
Hacer juego sucio.
El juego de las ideas.(Kant).
En el amor y en el juego se conoce al caballero...etc.

             


         

miércoles, 26 de septiembre de 2018

DE PELUCAS

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               


                                                                                 Ilusión es para un calvo
                                                      tener en la cabeza algo.  (Refrán)

        Las pelucas las usaron en Egipto y otras culturas antiguas como las de asirios y fenicios pues, dada la mala higiene de esas épocas, evitaban los piojos y diferentes enfermedades.
        A las mujeres romanas les gustaban las pelucas rubias, muchas veces elaboradas con los cabellos de las esclavas germanas. Pero al llegar el cristianismo se las relacionó con actividades paganas por lo que en el Concilio de Constantinopla se decidió excomulgar a quien las usara. Por esa razón las pelucas entraron en decadencia.
       En Oriente se usaban en el teatro y también las geishas.
       Para disimular la calvicie reaparecieron las pelucas en el siglo XVI, como fue el caso de Isabel I de Inglaterra que tenía una amplia colección, especialmente pelirrojas. En el siglo siguiente,  Luis XIII de Francia, las puso de moda para los hombres y de Francia pasó a Inglaterra que extendió la moda por toda la Commonwealth para abogados y jueces.
       Dice Johan Huizinga en su libro "Homo ludens" que es en las épocas modernas de la cultura europea  donde más se nota el impulso lúdico de la peluca y que, aunque casi siempre se asocia las pelucas blancas al siglo XVIII,  es mucho más característica en el XVII: "quien quería pasar por caballero, noble, consejero, soldado, clérigo o comerciante llevaba peluca con los vestidos de ceremonia... es lo más barroco del barroco".
       Llegaron a adquirir tales dimensiones que se cuenta que María Antonieta guardaba dentro las cartas y que en el teatro había protestas porque tapaban la escena. Pero en conjunto daba aires de majestad, como se ve en los retratos del joven rey Luis XIV de Francia.
       Se fueron estilizando con bucles en las orejas, polvos blancos de harina de arroz o de cal y cintas. Se impuso la tendencia en las damas de altos tupés y en los hombres ( más los militares) una trencita por detrás. Esta moda llegó hasta los Estados Unidos de América.
       Algunos jóvenes ingleses en el mismo siglo XVIII empezaron a dejarse los cabellos largos, pero fue la Revolución francesa la que inició su final.
       Desde entonces las pelucas se reservan para el teatro, el cine, el carnaval, para tapar la calvicie o como resultado de tratamientos médicos.
        En el conservador mundo judicial de la judicatura anglosajona se siguen utilizando las pelucas blancas.

sábado, 14 de julio de 2018

Recuerdos comprados en Egipto (2001)

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 Recuerdos comprados en Egipto    (2001)


                                                                                             "El corazón del hombre necesita creer algo,                                                                                                     y   cree mentiras cuando no encuentra                                                                                                                          verdades en que creer"

                                                                                                                            María Zambrano



        En mi viaje por las tierras del Nilo me traje varios amuletos que tienen como misión dar suerte y espantar el mal. Estas creencias hay que relacionarlas con la magia y con los dioses. Fórmulas mágicas había en la antigüedad para todo, desde para enamorar a una mujer hasta para evitar la mordedura de serpientes y escorpiones, algunas conservadas en el Museo Egipcio de Turin. Podemos encontrarlas escritas sobre la piedra de algunas estelas, sobre estatuas, pergaminos o telas. Los rituales exigían el conocimiento del nombre de las personas, de los animales o de las cosas, pues las palabras siempre acompañaban a las prácticas mágicas porque las palabras de los ritos estaban dotadas de un potencial mágico absoluto. Escritas en las paredes de las tumbas, en estelas  o en los papiros, permanecerían vivas para toda la eternidad.

                                               Cartuchos de Ramsé II y Nefertari  


       Para confeccionar los filtros de amor se sacaba sangre del dedo corazón de la mano izquierda, posible antecedente del lugar de los anillos de compromiso.
        Cuando la medicina era incapaz de resolver una enfermedad, se recurría a  las palabras mágicas. Muchas letanías o frases se basan en la creencia de que las palabras poseen una gran influencia  sobre las curaciones. Los rollos de papiro con textos de magia eran custodiados en los templos por temor a se utilizados indiscriminadamente. El lugar adecuado para custodiarlos era la Cámara Secreta del dios Tot, el dios de la escritura y la sabiduría según el papiro Westcar. Hasta tal punto los antiguos egipcios estaban convencidos de la fuerza de las palabras que se borraba el nombre del indeseable.
        Mención especial merece la creencia en el llamado "mal de ojo" que sigue vigente en países mediterráneos. Donde yo vivo, en la provincia de Murcia, aún se puede ver un lazo rojo en la capota del cochecito de algún bebé. En la posguerra en Almería a mi hermana menor la llevaron a una señora que quitaba el mal de ojo. Concretamente iba dirigido a bebés y lactantes. Aunque se atribuía a los humanos, también podía proceder de las serpientes. Para combatir el mal el amuleto del ojo de Horus en el antiguo Egipto se colgaba al cuello o se llevaba en las muñecas, a lo que se añadían  conjuros mágicos. Además existía el uso mágico de los afeites, en los párpados para que el mal  no entrara por los ojos y en los labios para que no entrara por la boca.
             Uno de los amuletos más famosos es el del escarabajo pelotero que se solía poner sobre el corazón de los difuntos creyendo que tenían poderes regenerativos por la manera de procrear. Hacen una bola de estiércol con sus patas y entierran en ella los gérmenes de los nuevos escarabajos. Este talismán era imprescindible entre los objetos de las tumbas. Se han encontrado muchas variedades de escarabajos, en basalto, mármol verde, pasta de vidrio azul y porcelana. En su base llevan escritas fórmulas mágicas. Posteriormente se realizaron pectorales con grandes escarabajos con la barca solar. Yo compré varios para regalar y dos para mi en una pulsera.


   Durante el Imperio Nuevo, cuando los faraones se convirtieron en dioses, los animales llegaron a ser el centro de sus ritos religiosos y mágicos. De todos ellos, el gato fue el más venerado por sus cualidades protectoras. Además permitía que cada egipcio tuviera un dios en su casa. Los aullidos del gato se identificaban con las voces de los muertos, y eran imitados por los sacerdotes para convocar a los espíritus. Han aparecido gatos en las tumbas más ilustres, como una cabeza de gato en la de Tutankamón. Otros animales protectores como el chacal, el babuino, el halcón...daban forma a los tapones de los vasos canopes que contenían las vísceras de los momificados. Sagrados eran los carneros por encarnar una fuerza generadora y la potencia sexual. La vaca, vinculada con Isis y Hathor, disfrutó de un estatus especial. Los toros divinos eran amuletos vivos contra el mal, como el toro Apis de Menfis. Otro tanto podríamos decir de pájaros, roedores, monos, hasta de las serpientes,  los escorpiones y los cocodrilos  que poseían poderes sobrenaturales por lo que algunos reyes los llevaban como sobrenombre ( el rey-serpiente, el rey-cocodrilo).
      Otro amuleto mágico que me compré fue el " ank", la cruz ansada, símbolo de la fecundación de la tierra por el sol, especialmente la vida, la vida eterna. Los difuntos la llevaban en la mano para suplicar a los dioses la inmortalidad.





      Me hicieron dos cartuchos en oro para regalar y uno en plata para mi. EL cartucho egipcio o "shena" recibe el nombre del francés "cartouche" porque los soldados franceses de Napoleón le encontraron  parecido con el cartucho de munición que ellos utilizaban. El cartucho egipcio empezó siendo un símbolo solar y por eso era redondo. Lo rodeaba una cuerda con tres nudos unidos a una barra inferior que simbolizaba "todo lo que rodea al sol". Dentro escrito en jeroglífico iba el nombre del rey o reina.  Pero  se fue alargando cuando el nombre era compuesto y ya no cabía. Aquí el mío con mi nombre en jeroglífico imitando a los faraones.



     El papiro era el material típicamente utilizado como papel. Su fabricación procedente de una planta vegetal resultaba barata porque crecía  a orillas del río Nilo. El tallo se cortaba en finas láminas que, después de unidas y prensadas, se secaban al sol, tomando el definitivo color amarillo. En una tienda de Luxor nos enseñaron todo el proceso. Los mantenían enrollados en cilindros para protegerlos de la humedad. Compré dos para enmarcarlos como cuadros.
     Uno representaba la "sicostasia", el pesado del corazón. En la escena aparece a un lado Horus, al otro el difunto y en el centro la balanza en la que pesan el corazón Osiris y Anubis en un platillo, en el otro una pluma. Si mantiene el equilibrio, señal de las buenas obras realizadas en vida por el hombre. 
      Más enigmático es el del árbol del  sicomoro con cinco pájaros. Simboliza  el árbol de la vida, y de los pájaros los cuatro que miran  hacia la izquierda representan la infancia, la adolescencia, la juventud y la madurez. El que mira a la derecha simboliza la vejez. Curiosamente el que representa la madurez tiene las alas desplegadas.

       El recuerdo que más he disfrutado ha sido un sombrero para la playa, que sigo usando, con el alfabeto jeroglífico simplificado posiblemente para los turistas. La palabra jeroglífico viene de "ieros" (sagrado) y "glifo" (escribir, grabar). Pero solo una parte muy pequeña de la población del Egipto faraónico sabía leer este tipo de escritura. Todos hemos estudiado que fue Jean François Champollion quién descubrió el misterio de los jeroglíficos, con la ayuda de la lengua copta que conocía a la perfección y tras intentos de siglos anteriores. Con él nació la ciencia de la Egiptología que continuó su colaborador alemán Karl Lepsius. Los jeroglíficos se escribieron durante más de 4,000 años, desde aproximadamente el 3,000 a. de C. sufriendo diversas transformaciones: egipcio antiguo, medio, neoegipcio, demótico y copto (egipcio de la época cristiana). Esta escritura se compone de  signos que representan  personajes, animales, plantas, edificios, muebles, armas, instrumentos de culto y todos aquellos objetos que los egipcios tenían cerca y de una serie de reglas. La alineación podía ser horizontal o vertical, según las preferencias del escriba y la lectura  en horizontal podía ir de derecha a izquierda o de izquierda a derecha. Para saber la verdadera dirección hay que ver para que lado miran los personajes o animales. Si miran hacia la derecha leeremos de derecha a izquierda. Si miran hacia la izquierda leeremos de izquierda a derecha.
       El último texto jeroglífico conocido, inscrito en las paredes de un templo, es el  de Isis en Filé construido en 394 d. C.
      Uno de mis compañeros de viaje, estudioso durante años de la escritura jeroglífica, me regaló una gramática. He intentado varias veces aprender pero ante tanta dificultad he terminado tirando la toalla. De lo poco que recuerdo, lo más difícil es que un mismo signo puede ser una palabra, una sílaba o un sonido. Se distingue por el determinativo que lleva detrás.

    (Pensaba intercalar la foto del sombrero pero no he podido encontrarlo. O lo he perdido o me lo han quitado)